Entrevista a Julián Cappa: «En la Ciudad de Buenos Aires no hay descentralización, hay un “como sí”».

Entrevista a Julián Cappa, miembro de la Junta Comunal 7 por el Frente de Todos.

Cronista CESDET: ¿En qué zona de la comuna vivís? ¿Cómo está compuesta tu familia? ¿Tenés alguna serie/película favorita? ¿Algún escritor/a que te guste en especial?
Julian Cappa: Mi nombre es Julián Cappa, en este momento vivo en la zona norte de Flores, pero hace muchos años que vivo en la comuna 7. Pasé por varios puntos: estuve viviendo en la zona de Bonifacio y Membrillar, después viví en Alberdi y Bonorino, después Mendez de Andes y Trelles, Bogotá y Bolivia y ahora estamos ahí en el extremo norte de Flores, cerca de avenida Gaona. Vivo con mi hijo, mi compañera y mi suegra. Fuera de nuestra casa está mi papá, que justo cumple años hoy (12 de Noviembre), mi hermana Anahí y mi mamá Mónica.
Me gusta bastante la literatura, me cuesta mucho elegir un escritor. Aunque, si me obligás, un escritor que me gusta mucho es Roberto Arlt, que justamente vivió mucho tiempo en el barrio de Flores. También, me cautiva Cervantes y, en especial, el Quijote, es una de mis obras preferidas. Aprovecho para mencionar a Oliverio Girondo, que incluso tiene un poema sobre Flores.

C.C. ¿Cómo y cuándo empezaste a hacer política?
J.C. Nací en una familia con mucha tradición política. Ni mi mamá ni mi papá eran militantes, tampoco mis abuelos, pero siempre les interesó la política. De hecho, me acuerdo cuando era muy chiquito que iba a la casa de mi abuelo paterno Víctor, por el año 1994/95, y él me hablaba del crecimiento que le auguraba a China (esto ya se loa habían anticipado a él sus maestros de la Escuela primaria), de las disputas entre la Unión Soviética y Estados Unidos (situación que en ese momento aún era reciente), en fin, de la geopolítica del mundo. También, me contaba que su casa la pudo comprar gracias a Perón, con los planes de vivienda del primer peronismo. Después, mi viejo y mi vieja, a pesar de que no eran militantes, siempre fueron y son muy activos. Recuerdo ir a las marchas del 24 de marzo en los 90s; en ese momento no era tan común. Más allá de la pandemia, hoy esperamos que vayan un millón de personas a un 24 de marzo pero hace algún tiempo éramos poquitos. En casa, involucrarse y participar en temas de derechos humanos o problemas comunitarios era una cuestión familiar, no había militancia orgánica aunque sí adhesión al peronismo.
Sin embargo, hubo un momento particular donde hice el click, que dije “me quiero involucrar”. Fue en el 2008, en pleno conflicto con las patronales rurales por la resolución 125. En ese momento, estaba cursando el primer año de la carrera de Letras en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, no me olvido más que era martes 11 de marzo porque era, literalmente, mi primer martes de cursada. Ese primer día, vino gente de una organización de izquierda al aula a decir que había que dejar de cursar para movilizarse a la plaza de mayo en contra de Cristina, en contra del gobierno, porque se quería avasallar los derechos de los pequeños productores agrarios. Para mí, era un delirio. Estaba muy contento con el gobierno de Néstor y Cristina. Aunque era joven, me daba cuenta que eran gobiernos distintos a los que veníamos teniendo. Me resonaba el esfuerzo destituyente de los grandes medios como Clarín, que buscaban instalar la idea del doble comando, que el presidente era Néstor y todas esas sandeces. Entre aquel movimiento destituyente y propuestas interesantes, como la 125, que tendían a la redistribución de la riqueza, hice el click. Me di cuenta que no alcanzaba con ir a votar, que había que hacer algo más.
En el 2008 creo que muchas personas hicimos un click. Uno de aquellos, compañero histórico de Flores, fue Paco Fuentes. En ese momento no era tan sencillo sumarse a militar orgánicamente, las organizaciones no estaban tan extendidas como están hoy. Hoy hay una unidades básicas en Parque Chacabuco, en Bajo Flores y en Flores. En 2008, de estas unidades básicas, no había ninguna. Me acerqué a organizaciones en la Facultad pero, orgánicamente, comencé a militar en La Cámpora recién en 2010; es la organización en la que milito y seguiré militando. Empecé participando de la campaña 2009, cuando Néstor fue candidato, pegábamos carteles con amigos, fuimos al acto en el Luna Park, pero no estábamos en ninguna organización. En mayo del 2010 me sumé a La Cámpora, al principio en el frente universitario y después empecé a militar en la Comuna 7, donde hoy lo sigo haciendo. Participé primero en la Unidad Básica Jorge Gullo, luego me hice cargo, por pedido de la organización, de la Unidad Básica Felipe Vallese y, desde diciembre del año pasado, asumí la responsabilidad de ser integrante de la Junta Comunal N° 7. O comunero, como nos conoce la mayoría de la gente.

C.C. ¿Cómo fue tu inicio como comunero/a? ¿Con qué te encontraste cuando llegaste?
J.C. Es un desafío muy complejo. Primero, porque se siente una gran responsabilidad, en la comuna 7 hicimos una elección histórica. El Frente de Todxs sacó casi 51000 votos de los 160.000 electores que votan en la Comuna, entonces nos debemos a esa gente así cómo también a aquellos y aquellas que no nos votaron pero igual representamos institucionalmente.
La realidad es que no tenemos trabajadores a cargo nuestro, es decir que nuestra gestión la hacemos solos o solas, con ayuda de las organizaciones de las cuales provenimos. Pero no es lo mismo tener trabajadores a tu cargo de manera sistemática a quienes puedas delegarle las tareas y que a la vez puedan ayudarte en los proyectos que vos estés pensando para desarrollar a nivel comunal. Eso no existe y es una gran traba para la gestión. Tampoco en nuestras áreas de gestión tenemos asignado un presupuesto para desarrollar acciones concretas.
En contrapunto con esto, hay mucha demanda de la población y cosas para hacer en la comuna. La comuna 7 es una comuna muy olvidada, tanto por Macri cuando fue jefe de gobierno como por Rodriguez Larreta. Para ellos, es una comuna de segunda. Esto se hace evidente en la evolución del presupuesto: del 2017 en adelante nos fueron reduciendo el presupuesto a la comuna 7. En términos superficiales, había un aumento del 25 o 30%, pero con una inflación real del 50% o más, entonces el presupuesto se fue reduciendo. Pero este no es un fenómeno generalizado en todas las comunas: en comunas como la 13, de la zona norte de la ciudad, los aumentos sí fueron de más del 60% del presupuesto de un año a otro durante el macrismo, o sea que ahí sí se cuidó que no hubiera una reducción en términos reales.

C.C. ¿Cuáles son esas demandas? ¿Qué aliados y herramientas tenés como comunero? ¿Cómo es la gestión del comunero?
J.C. Tengo la suerte de conformar un bloque junto con Silvia Sbravatti y Ulises Bertinetti, también comuneros del Frente de Todxs. Somos 3 y eso quiere decir que no hemos podido ganar la presidencia de la junta comunal, el resto de los 4 comuneros son de Juntos por el Cambio. Federico Bouzas es el presidente, él controla el presupuesto de la comuna, y además, el personal y trabajadores de la comuna también están a cargo suyo.
Con Silvia y Ulises nos organizamos para tratar de resolver la mayor cantidad de problemáticas posibles que nos acerca la ciudadanía. Recibimos demandas de personas que te dicen «hace un año que vengo reclamando por un auto abandonado y el GCBA no lo retira», como el ejemplo de Carabobo 458, donde hay un auto abandonado señalizado como que debe ser removido y no es removido. Algunos días, la excusa del GCBA es que no tiene lugar para llevarlos, otros días que faltan órdenes judiciales que permitan compactar esos autos, entre otras. Esto no es un capricho nuestro, son focos de basura donde se acumula agua y pueden transformarse en criaderos de mosquitos, como el Aedes Aegypti que transmite el dengue. También generan problemas de seguridad.
Otro reclamo que solemos recibir son los problemas vinculados a veredas rotas. La excusa del GCBA es que la responsabilidad es del “frentista”. Pero, de repente, ves que el mismo gobierno de la ciudad cuando hay vereda sana, rompe las mismas para arreglarlas, ahí deja de ser cuestión del frentista. Uno conoce la normativa y sabe que en algunos casos el arreglo de las veredas es responsabilidad del frentista, pero, en general, las veredas que están rotas se han roto por acción de empresas de servicios o por obras mal hechas del propio Gobierno de la Ciudad. Por eso somos tan insistentes en esto. Y nótese el negociado de romper las veredas sanas para luego arreglarlas.
Otro conjunto de reclamos se relaciona a temas de arbolado, hay muchos árboles en la Ciudad cuyas raíces rompen las veredas o invaden los domicilios y los vecinos están dos, tres o cuatro años pidiendo que le corten las raíces a un árbol que está entrando a su garage, entrando a su dormitorio. ¿Por qué nos pasa esto? Esto nos pasa porque no hay un plan en la ciudad, no hay un programa de trabajo respecto a un arbolado racional. La mayoría de los árboles que tenemos plantados en la ciudad son árboles exóticos, no son árboles de la región pampeana, no son autóctonos. Entonces, son árboles que se enferman y, por lo tanto, hay que podarlos, o extraerlos. Gastamos dinero, tiempo y no están adaptados a este ambiente. Hay más de 40 especies (como el Algarrobo, el Canelón, etc.) que se podrían incorporar y nos ahorrarían tiempo y dinero , ganaríamos en calidad de vida ya que los árboles autóctonos atraen pequeños insectos, mariposas, libélulas, bichos bolita, que sí son del entorno pampeano, del ecosistema natural y que ayudan a prevenir otras plagas. Por ejemplo, ante una acumulación de agua, las libélulas se comen las larvas del mosquito aedes aegypti; los alguaciles también el mosquito adulto.
Otras demandas que nos llegan a la comuna tienen que ver con la mala organización de los organismos de la ciudad, por ejemplo, la AGIP (ex Rentas). Como están cerradas las sedes comunales por la pandemia, nos escriben por Whatsapp o mail a nosotros mensajes como «no puedo pagar el ABL», «no puedo pagar la patente», etc. Todos trámites que, en teoría, pueden ser resueltos en la virtualidad pero que, evidentemente, no están bien preparados los sistemas y nos llegan los reclamos a nosotros.Lo mismo pasa con el registro de conducir. Otra serie de problemas en la comuna se vinculan con las cuestiones más sociales como los desalojos, que a pesar de estar prohibidos por decreto del presidente, a veces se buscan generar igual. Nosotros buscamos intervenir para frenarlos, en articulación con la Defensoría del Pueblo y con la Legislatura de la Ciudad. También la mala facturación de Metrogas y de Edesur, dos empresas que pese a tener las tarifas congeladas, se las han ingeniado para aumentar los precios a los vecinos con distintas triquiñuelas. Pudimos articular con ENARGAS y el ENRE, organismos de control nacional, y hemos logrado resolver varias de estas situaciones aunque no todas. También recibimos demandas contra Movistar, un poco por robo de cables y otro poco por desidia de la empresa. También pudimos articular con ENACOM, el ente nacional de comunicaciones, para que se resuelvan estas situaciones. Finalmente, nos llegan algunos reclamos de desbordes cloacales, sobre todo de Rivadavia hacia el sur y, más especialmente, de Avenida Castañares hacia el sur. Ahí es distinto ya que son problemas que resolvemos con AySA y tenemos un diálogo excelente.

C.C. ¿Cómo es la relación con el Gobierno de la ciudad? ¿Qué expectativa tenías de lo que iba a suceder cuando te tocó ser comunero?
J.C. La expectativa cuando asumí, que hoy sostengo, es de ser responsable, de dedicarse a tiempo completo a la gestión. Entonces esperaba más cooperación de la que hoy estamos teniendo. En realidad, tal vez no es cooperación la palabra adecuada. Esperábamos que haya más predisposición al diálogo, a escuchar las sugerencias, a enmendar los errores y a actuar en consecuencia. No sólo no hay cooperación sino que tampoco nos escuchan. Esta cuestión se ilustró con el tema del dengue. En Febrero, comentamos en la Junta Comunal nuestra preocupación y dimos la alarma sobre el aumento de los casos de dengue. Propusimos soluciones, desde descacharreo a fumigación (no es una solución de prevención total pero cuando hay casos sí hay que fumigar). En definitiva, tuvimos más de 1800 casos de dengue, lo que representa el 25% de los casos de dengue de la ciudad de buenos (que tuvo más de 7000).
Las buenas intenciones que establece el Plan de Prevención de Enfermedades Transmitidas por Mosquitos de la ciudad ni siquiera las cumplen, las mismas que redactaron. De los 1800 casos, es imposible saber cuánto fumigaron porque no quieren transparentar esa información. Sin embargo, gracias al diálogo y monitoreo que realizamos con los vecinos, sabemos que la gran mayoría de sus casas no se fumigó aún cuando se identificaron personas infectadas de dengue, contradiciendo así el mencionado plan de la Ciudad. Estimamos que se fumigaron menos de un tercio de las casas, con lo cual hubo 1200 personas infectadas a las cuáles no se les fumigó su casa. Entonces, no podemos hablar de cooperación, tenemos que hablar de irresponsabilidad.

C.C. ¿Qué problemas estructurales tiene la Comuna 7? ¿Qué sucedió con esos problemas en la pandemia?
J.C. Si tuviésemos que elegir un problema de nuestra comuna, ese sería la desigualdad. De las 240.000 personas que habitan la comuna, 60.000 habitan bajo flores. Viven en seis barrios: Barrio Rivadavia 1 y 2, Barrio Ricciardelli (ex Villa 1-11-14), Barrio Illia 1 y 2 y Juan 23. Excepto esta última, toda la zona del bajo flores tiene como característica una gran vulnerabilidad.
Dentro del Barrio Ricchardelli, hay personas que no tienen red de gas (usan garrafa), que tienen muchas dificultades para acceder a la electricidad y al agua. AYSA tiene la responsabilidad de tirar los caños principales, pero dentro de los barrios la responsabilidad es del Gobierno de la Ciudad. Recibimos muchos llamados en el medio de la pandemia de las delegadas y delegados de distintas manzanas para comentarnos que no tenían agua. El Gobierno de la Ciudad tardó bastante en responder a estos problemas, como te digo, en el medio del aislamiento social y obligatorio. Una deuda importante de nuestra comuna es la urbanización de esta zona.
De estos problemas, se desprenden otros. Por ejemplo, la OMS plantea que tiene que haber un árbol cada 3 habitantes. En nuestra comuna, hay un árbol cada nueve habitantes. Estamos lejísimos de aquel parámetro entonces, tenemos una dificultad monumental en términos ambientales. Me gustaría remarcar que no podemos hablar de ambiente si antes te comenté que un tercio de la población de la comuna no accede a servicios básicos.
Con la pandemia, los comercios sufrieron el freno de la actividad. Acá se abrieron dos caminos, el gobierno nacional ayudó con el congelamiento tarifario, con los créditos de AFIP para monostribusticas, con el ATP, entre otras. Del Gobierno de la Ciudad, fue muy floja la respuesta real y concreta. Salieron con medidas tardías, suspensión del ABL por unos meses para comercios no esenciales. No fueron medidas de fondo.
En varias reuniones, planteamos que se necesitaba una reducción de ingresos brutos, créditos blandos para pequeños y medianos comercios y luego un proceso de acompañamiento a la compra al comercio de cercanía. Esto último lo hicimos desde la Comuna, fomentamos mucho que la gente compre en estos comercios. En particular, Ferreteria La Peña, Dietética Bora, Óptica Grard, Hamburguesería 921, etc. Lo hicimos los comuneros del Frente de Todxs, no hubo acompañamiento ni escala centralizada.

C.C. ¿Qué análisis haces de la descentralización en la Ciudad de Buenos Aires? ¿Pensás que la Ley Orgánica de Comunas se cumple? ¿Qué presupuesto recibís como comunerx para hacer gestión?
J.C. Es una buena pregunta. La ley de comunas no se cumple entonces las comuneras y los comuneros no tenemos presupuesto para gestionar. Hay una descentralización maquillada, que tiene que ver con una desconcentración más que una descentralización. Hay dos conceptos diferentes ahí.
La ley de comunas es clara, las comunas tienen que tener jurisdicción presupuestaria. En el presupuesto de la Ciudad, hoy hay una jurisdicción que corresponde a la Jefatura de Gabinete y luego tenés que ir hacia abajo para ver que se asigna a comunas. Ninguna junta comunal arma realmente el anteproyecto de presupuesto para el año que viene, toman la planilla del año pasado, actualizan un poco por inflación (lo menos posible) y, como si fuese poco, esto lo hacen los presidentes de las juntas comunales en soledad.
Ni siquiera dejan participar al resto de los integrantes de la junta comunal, pese a que lo hayamos solicitado. Entonces, el ciudadano/a de cada comuna ve cercenado sus derechos, que están escritos en la Ley de comunas, y Constitución de la Ciudad.
Los vecinos de los barrios deberían poder decidir qué se va a hacer con el dinero de sus impuestos destinados a sus barrios. No hay descentralización, hay un “como sí”, es decir, antes ibas a AGIP en calle Suipacha y ahora podés ir a Rivadavia y Culpina. Sí, se desconcentró pero eso no es descentralizar, descentralizar es más complejo, más interesante.
La Ley de Comunas va a estar cumplida cuando en las 15 comunas haya Consejo Consultivo Comunal (en la 7 participan bastante), cuando las Juntas Comunales sostengan y apoyen en términos económicos y administrativos a los Consejos Consultivos y, fundamentalmente, que las comunas tengan jurisdicción presupuestaria, o sea, que puedan elaborar y distribuir su presupuesto, decidir qué hacen con el.

C.C. ¿Qué ejes o problemas considerás que tiene que resolver la Ciudad de Buenos Aires que hoy se están dejando de lado?
J.C. Por estos días, se está discutiendo el Plan Urbano Ambiental, el armazón filosófico del modelo de ciudad que queremos. Me preocupa que organicen estas discusiones en medio de una pandemia cuando la participación es sí o sí de manera virtual o telemática. Entonces, eligen dejar afuera a mucha gente que no tiene acceso a la conectividad garantizada.
Hay que resolver estas cosas para tener una ciudad más inclusiva donde cada porteño y porteña puedan acceder a su vivienda, con un sistema de salud y educación acorde al presupuesto de la ciudad. Esto me parece importantísimo. Tenemos una ciudad con un presupuesto enorme, en números este año hay 166.000 pesos por habitante. En la provincia, hay 55.000 pesos por habitante por año. Nuestros hospitales y escuelas deberían ser muchísimo mejor que las de la provincia y esto no es necesariamente así.
También, tenemos una tradición cultural riquísima en términos históricos, en la ciudad y en nuestra comuna. Aquí, el Papa Francisco nació, vivió y trabajó. Esto no es pensado en términos turísticos. El Parque Chacabuco tiene su historia que no se cuenta. La batalla de azules y colorados también se dio en este parque. Alfonsina Storni vivió aquí en Flores, también Roberto Arlt. El primer simulacro del voto femenino que tuvo como protagonista a Julieta Lanteri en 1919, se hizo en Plaza Flores. Hay muchas historias para contar pero no debemos tomarlas como anécdotas. Son historias que subyacen, que siguen vivas, que dan fuerza al barrio y no hay ningún esfuerzo de política pública para ponerlas en valor. Existe la posibilidad de ponerlas en valor realizando un Polo Cultural en nuestra comuna, quizás con proyección turística. Y así, puede trasladarse a otros barrios que tienen una historia muy rica pero no está difundida, no está trabajada ni puesta en valor. Existe una oportunidad de ponerlas en valor y desarrollar actividades económicas y sustentables hoy no desarrolladas por el propio gobierno porteño.

CABA: con la iniciativa de los Comuneros comenzó a tratarse la Coparticipación Porteña

Este lunes se llevó a cabo la reunión de asesores de la Comision de Descentralizacion y Participacion Ciudadana de la Legislatura Porteña donde comenzó el debate por la Coparticipación de la recaudación del ABL. 

El director de la Comisión, Luciano Polimeni, inició la reunión dando la palabra a Comunerxs y vecinxs que pidieron ser parte del debate. Los presentes dejaron de manifiesto la necesidad de poner en marcha este proyecto. Pablo Ortiz Maldonado miembro de la Junta Comunal 12 e Ignacio Alvarez Presidente de la Junta Comunal 4 apuntaron al fortalecimiento de las Comunas como eje central del Proyecto. Nayla Loitegui, miembro de la Junta Comunal 8, afirmó que “tendriamos las juntas comunales potestades y servicios de cercanía que forman parte de la gestión de las comunas”. Por su parte Leo Lucchese, miembro de la Junta Comunal 15, se refirió a los integrantes de la Comisión y les pidió: “Esperemos encontrar en los legisladores de la oposición una discusión seria y formativa”

Victoria Pugliese, miembro de la Junta Comunal 11 afirmó que el proyecto: “Viene a poner de relieve el espíritu participativo; a dar respuesta a la inequidad y desigualdad de la ciudad”.

Alejandro Filippini, ex miembro de la Comisión de Descentralización,  hizo un reconto de medidas que durante los 9 años de gestión comunal el Gobierno de la Ciudad tomó en detrimento de la participación y descentralización.

Nancy Bolaño, miembro de la Junta Comunal 15 remarcó que «Sin presupuesto no podemos cumplir con nuestro cargo. Adhiero a este proyecto por eso» y concluyó: “Esto no es una cuestión de los comuneros del Frente de Todos sino de los 105 comuneros.” Por ultimo, Jessica Castro, vecina de Saavedra, dijo que esta iniciativa viene a “reparar de una manera solidaria, igualitaria y equitativa la falta de presupuesto” y que viene a “fomentar lo que la ley 1777 tiene como espíritu que es la descentralización de la Ciudad”

Durante la reunión de asesores quedó en evidencia la hostilidad y negativa de los asesores miembros del oficialismo para apoyar el proyecto. Sol Mazzeo y Belen Maggi, asesoras legislativas del Juntos Por el Cambio, ofrecieron los argumentos principales. Entre otros esgrimieron que “el contexto presupuestario no amerita la viabilidad de un proyecto como este» y que “las comunas no son un municipio». Por otro lado también afirmaron que ya se viene trabajando en un proceso paulatino de descentralización y que el articulado del texto presenta fallas de técnica legislativa.

«Hay que ser muy creativo porque el presupuesto que recibimos para la gestión es cero»

Entrevista a Leonardo Lucchese, miembro de la Junta Comunal 15.

Cronista del CESDET: Buenos días, ¿cómo estás? Antes que nada queríamos saber un poco sobre vos, ¿de dónde sos? ¿qué estudiaste? ¿cómo se compone tu familia?

Leonardo Lucchese: Soy nacido en Avellaneda, Provincia de Buenos Aires y hace muchos años vivo en Villa Crespo, Capital Federal. Me recibí de abogado con orientación en Derecho Laboral en  la Universidad Buenos Aires. Además soy docente universitario de la materia de acceso a la justicia de segundo año de la carrera de Derecho en la Universidad Nacional de José Paz. Vivo con mi compañera, Paola, y tenemos una nena, Giuseppina, que cumplió dos años el 17 de octubre.

CC: –  ¿Sos hincha fanático de algún club de futbol?

LL: El tema del fútbol es un problema. El club que sigo se llama Juventud Unida de Gualeguaychú. No soy hincha ni nacido en Gualeguaychú, pero digamos tengo una relación muy cercana con esa ciudad y hace muchos años empecé a seguir al equipo local. La verdad es que me gusta mucho el fútbol, ya sea verlo o jugarlo. Es una de las cosas que más extraño en este proceso de pandemia que estamos viviendo, pero bueno sabemos que en algún momento volverá y lo más importante ahora es cuidarnos.

CC: – ¿Tenés algún libro preferido?

LL: Últimamente, me gusta leer sobre muchas cosas. Primero, textos políticos. Para despejarme, aunque todo está atravesado por la política, me gusta mucho Eduardo Sacheri. “La noche de la usina” es el que más me ha gustado. Ese libro dio origen a la película “La Odisea Los Giles”. Representa los procesos de los años 2000 a 2002. Me agrada mucho la forma en que describe o narra aquellas situaciones. Ahora estoy leyendo el nuevo libro que sacó el año pasado y también está muy interesante

 CC: – ¿Cómo empezó tu relación con la política?

LL: Siempre  fui de estar muy activo, pero empecé de muy chico en el secundario cuando tenía trece. Me gustaba mucho participar y expresar mis ideas. Más allá de que gracias a Perón aprendí sobre la política, también me ayudó a aprobar materias porque en la última parte del año veíamos lo que era la historia del peronismo y me apasionaba tanto que me sacaba buenas notas. Así surge mi amor por el peronismo, me salvaba la vida de no llevarme materias a diciembre ni a marzo. 

Después, en la escuela de Avellaneda no había un centro de estudiantes, pero existía un grupo de compañeras y compañeros de aula que éramos los que llevábamos la voz cantante. Un cuasi centro de estudiantes donde participaba activamente. Entre la cuestión política y lo que tenía que ver con la educación universitaria, que fue la abogacía, me gustaba ser orador o hacer los planteos y explicar algunas cuestiones. 

Recuerdo algunas cositas que a uno lo van marcando. Mi abuela que formaba parte de la unidad básica del peronismo y siempre fue presidenta de mesa, recuerdo que en una de las elecciones la fui a buscar con mis papás a la escuela. Ella me traía las boletas y me mandaba a entregarlas. Con 8 o 9 años, me apasionaba y me ponía ansioso que mi abuela me traiga una boleta de cada partido y casualmente siempre ganaba el peronismo.Mi abuela se llama, Francisca Dominga, pero le decimos Chichina. Tiene 87 años, vive en Wilde, Avellaneda. Por el tema de la pandemia la he visto en alguna oportunidad, pero trato que sea por videollamada. La verdad es que es difícil, pero bueno, está presente. 

CC: – ¿Cómo fue el tránsito de empezar a militar en el secundario y en la facultad hasta llegar a ser comunero? 

LL: Como les comentaba, empiezo a participar en el colegio pero después me siento muy interpelado por todo lo que es el peronismo y a fin del último año de secundario me sumo a militar en la Juventud Peronista de Avellaneda en el Partido Justicialista. Ahí vivíamos un proceso complicado, porque todo lo que uno leía y pensaba del peronismo chocaba con lo que era ese peronismo neoliberal de la década de los noventa. En ese momento, en Avellaneda estaba Cachó Álvarez que expresaba cosas con las que uno no estaba muy de acuerdo. Entonces, era muy crítico y trataba de modificarlo. Todo ese proceso lo viví con mucha plenitud, pero también con mucha frustración. Ahí ya íbamos entendiendo que la base era militar el peronismo fuertemente, buscando siempre sumar y generar nuevos consensos. Después, en la universidad, tuve la suerte de estar cerca de lo que era el NBI, que fue la agrupación en Derecho, que para mí vino a modificar los criterios de militancia dentro de las universidades en su momento. 

Lo que me pasó es que la situación económica era muy complicada. Yo vivía en Wilde y para viajar los dos primeros años hasta la facultad me las tuve que rebuscar laburando en mil cosas, como vender flores en la calle, ser visitador general o cuidando un supermercado, todo para tener un manguito y poder vivir y seguir en la facultad. Eran épocas muy complicadas y en ese momento tuve que postergar un poco la política, porque particularmente las reuniones que se hacían eran días que yo no cursaba y se me complicaba movilizarme solamente por eso. Me fui alejando un poco más, pero siempre seguí una militancia activa hasta veces participando solo. 

CC: ¿Cómo y cuándo empezaste a hacer política?  

LL: Bueno, hubo un antes y después con el discurso del 25 de mayo del 2003 de Néstor. Sentí lo que decía y me llamó la atención cómo lo decía, me daba la sensación de que venía a cumplir con todo aquello. Con todo lo que Nestor hizo en sus primeros años, no había chance que no me involucrase en la política porque representaba mucho de lo que veníamos pensando en tiempos anteriores. Nestor comenzó a hacer lo que creíamos que había que hacer, no podía quedarme en casa mirando la historia por la tele. 

En 2010 me sumé de lleno a la Campora, antes del fallecimiento de Nestor. Empecé a militar en Villa Crespo, en el local de Padilla. Si ya me había enamorado de lo que Nestor y Cristina pensaban o hacían, luego me enamoré de la organización. Me identifiqué con lo que se planteaba, lo que se desarrollaba en el territorio, también con la imagen de la patria es el otro, que día a día lo sigo encontrando en la organización.

CC: ¿Cómo fue tu inicio como comunero? ¿Con qué te encontraste cuando llegaste?

LL: Fui electo en 2019 pero ya tenía una trayectoria en la organización. Comencé de a poco, con las compras comunitarias, luego la economía social y me fui sumando a otros esquemas con mayores responsabilidades. Después, pude ser responsable de la básica adonde me había sumado en un primer momento. También, fui responsable político comunal. Me fui preparando para cuando llegara el momento en el cual hablé con mis compañeros y compañeras y les planteé mis deseos de asumir la responsabilidad de comunero. Fue un momento muy emotivo para mí, mis compañeros me apoyaron y acompañaron durante todo el proceso. En términos personales pude asumir una responsabilidad muy importante. 

Cuando asumimos la comuna nos dieron un dispensar, un escritorio y una lapicera. 

Hay hechos entre diciembre y febrero que nos hicieron pensar que iban a descentralizar un poco más debido a la delegación en las comunas de parques y plazas. La verdad es que sobre cuestiones importantes como el presupuesto participativo no lo discuten. El presupuesto que se asigna a las comunas es para pagar sueldos y proveedores, lo que queda para producir políticas públicas en la comuna es muy poco.

CC: ¿Cuáles son tus proyectos para la Comuna? (Que quería desarrollar en la comuna específicamente). ¿Qué problemas estructurales tiene la comuna 15?  

LL: Hay varios problemas que está atravesando la comuna 15 en este momento:  

  • Sobre la cuestión de género, el Centro Integral de la Mujer (CIM) no está funcionando correctamente. En singular, porque tenemos uno solo y tiene muchos problemas. Antes que nada, no desconozco el trabajo de las compañeras dentro de este organismo, pero el edificio está alejados del centro de la comuna (se encuentra en el borde con Palermo), el horario es reducido, le falta descentralización, entre otras cosas. Para que pueda desarrollarse como corresponde, presentamos un amparo porque creemos que tienen que haber más CIM pensados de una manera distinta a la que hoy existe.
  • La cuestión ambiental también es un tema preocupante, reconocemos que no es de las comunas con menos metrajes verdes, hasta podríamos decir que no está mal. Lo que pasa es que hay muchos espacios verdes no utilizables por vecinos y vecinas, ya sea los existentes en el Hospital Tornú o instituciones de la ciudad o nación que no son plausibles de ser usados por vecinos y vecinas. En Paternal no hay plazas excepto por “la isla” que en este momento existe un avance de la Ciudad para hacer torres.
  • Sobre la descentralización hay muchas herramientas para los vecinos y vecinas que no nos llegan. Soy un enamorado y convencido de las políticas de descentralización. Trabajé durante el 2012 a 2015 en los CAJ (“Centros de Acceso a la Justicia”), descubrí las políticas públicas de descentralización y entendí que hay que descentralizar en las comunas. Es un objetivo central lograr esos procesos. Por eso, desarrollamos los Centros de Atención Comunal (CAC) con clubes de barrio, centros de jubilados y centros culturales para tener nueve (9) CAC. De esta forma, estamos cerca de los vecinos y vecinas para tratar problemas que tengan con ANSES, PAMI, etc.
  • También, el tema de la conectividad es fundamental. Hay muchos vecinos y vecinas sin posibilidad de conectarse a internet o no tienen las herramientas para conectarse, entonces plantear una política por medio de la virtualidad o Internet (cosa que el gobierno de la ciudad ya venía haciendo pero durante la pandemia lo ha fortalecido) es un dilema. Hay ciertos derechos y garantías consagradas pero no existe un acceso efectivo, los vecinos al no tener conocimiento no lo pueden desarrollar.
  • En el Playón de Chacarita y La Carbonilla (los dos asentamientos de nuestra comuna) hay grandes desigualdades  con el resto en lo que respecta a asimetrías de carácter cultural, político, social, económico. Es necesario pensar la integración barrial para que llegue la urbanización como debe ser. Hay que mejorar las condiciones de vida que llevan adelante los vecinos y vecinas.

CC: ¿Cómo ves a tu Comuna en este momento con la pandemia? ¿Qué problemas aparecieron o aumentaron a raíz de la pandemia?  

LL: Asumí a finales del 2019 y, a partir de marzo, comenzó la pandemia. Eso nos hizo modificar los criterios  y proyectos que teníamos pensados, se postergaron un poco pero no se suspendieron.  

La pandemia hizo evidente la falta de recursos, conectividad, la falta de una mirada integral de la ciudad. En su gran mayoría, los vecinos de la comuna son cuenta propistas o trabajan en negro.  Pocos vecinos encontraron contención en el Gobierno de la Ciudad. En detalle, lo que respecta a la cultura es terrible. En campaña, propusimos que Villa Crespo sea reconocido como polo cultural por la cantidad de espacios culturales, desde teatros a centros culturales o espacios de arte y creación. Sin embargo, no hubo una mirada estratégica sobre ello. Encontramos la espalda de la ciudad, falta de recursos, empatía, etc.  

Otra cuestión con la que nos encontramos fue el problema del cemento. Cuando la Ciudad autorizó las primeras salidas, se hizo evidente la falta de espacios verdes en nuestros barrios. La gran mayoría se iba a Palermo, donde luego sucedió esa foto donde estaban los vecinos y vecinas apiñados en los bosques. Esa situación refleja la ausencia de espacios verdes disponibles en nuestra comuna.

CC: ¿Estás en alguna área de las Juntas Comunales? ¿Cómo trabajan con el resto de la Junta Comunal?  

LL: Estoy a cargo del área de descentralización, cultura y salud. Después me encargo de coordinar con otro juntista educación, ambiente y participación ciudadana. Trabajamos de manera armoniosa con el resto de los juntistas. Ahora, estamos en una situación compleja con la cooperadora del Alvarez Thoma del barrio de  Agronomía donde la ciudad y la ministra Acuña intentan avanzar sobre ella. Es una cooperadora que se auto gestiona y coordina mucho con los comedores. El Gobierno de la Ciudad aprovechó la pandemia para hacer una intervención y nosotros propusimos una mesa de trabajo y diálogo con la cooperadora y el ministerio de educación donde unánimemente la votamos en la junta comunal. También logramos aprobar los comités de emergencia para atender los problemas urgentes de la pandemia. Sí, tenemos nuestras diferencias como con el PUA (Plan Urbano Ambiental) donde el oficialismo pretende ser espectador de lo que hace el Gobierno mientras nosotros queremos discutir, participar, que sea democratico. Tenemos nuestras pujas y diferencias, pero nos sentamos a discutir cada 15 días. es decir, tenemos miradas distintas pero en armonía.  

CC: ¿Qué análisis haces de la descentralización en la Ciudad de Buenos Aires? ¿Pensás que la Ley Orgánica de Comunas se cumple? ¿Qué presupuesto recibís como comunerx para hacer gestión?

LL: Hay una falta de respeto muy fuerte desde el Larretismo en lo que respecta al rol del comunero y a las juntas comunales. Hay que ser muy creativo porque el presupuesto que recibimos para la gestión es cero. La descentralización es nula, es marketing. En relación al PUA (Plan Urbano Ambiental), la descentralización no existe. Mandan a votar si las sillas se ponen en bares o no pero el PUA no consultan. La ley de comunas no se cumple, lo vimos con el BA elige. Este proyecto que surgió en la Ciudad, tuve la oportunidad de ser el abogado y lo trabajé con los legisladores. El BA elige atenta contra la descentralización. 

CC: ¿Qué ejes o problemas considerás que tiene que resolver la Ciudad de Buenos Aires que hoy se están dejando de lado?

LL: Considero que el conflicto de los espacios verdes también se replica en fenómenos como el de Costa Salguero, es un problema en toda la ciudad.  Es muy preocupante el avance de los negocios inmobiliarios donde el gobierno cede espacios físicos o parcelas como política comercial para recaudar.  

También, sobre las cuestiones de género hay más marketing que política real, debería haber un ministerio de la mujer que atienda la urgencia de las problemáticas específicas. Lo que pasa con el CIM (Centro Integral de la Mujer) en nuestra comuna también se replica en la ciudad, es un tema para trabajar profundamente en toda la ciudad. La cuestión de la conectividad que alumbró la pandemia también es preocupante.  

En sí, lo que percibo es que vivimos en una ciudad injusta. Una parte de la ciudad vive bien pero otra no, tenemos la deuda de construir otra ciudad. Vale aclarar que no significa que los que viven bien dejen de hacerlo, sino que podamos mejorar la calidad de vida de aquellos y aquellas que peor la pasan. A veces nos quieren presentar esto como una dicotomía,  que parece incompatible que los que viven bien sigan haciéndolo si mejoramos la calidad de vida de los sectores más vulnerables. La idea no es empeorar a nadie, sino que tengamos una mejor calidad de vida todos los ciudadanos/as y no solamente una parte. 

La Ciudad y el Río, una comunión rioplatense que tambalea en manos de Rodríguez Larreta

Por Leonardo Farias – Director del CESDET

Imagen del Río e la Plata


A muchas ciudades el río les construye la identidad, la cultura de sus habitantes y sus costumbres. Así, uno lo puede comprobar en algunas urbes muy cercanas a nuestra Buenos Aires. Se puede percibir, por ejemplo, caminando por la extensa Rambla en Montevideo; paseando por la costa Rosarina a orillas del Paraná; sin ir más lejos, en la localidad de Tigre, donde la unidad de la ciudad y el rio hacen casi a la totalidad de las actividades de la zona. El río y la Ciudad comulgan inseparables. Nuestra Ciudad de Buenos Aires nació más o menos así pero hoy se levanta a espaldas del Rio de la Plata.
Al decir de Antolín Magallanes, Director General de Gestión Política y Social de ACUMAR, el río “Era un elemento no solo para el que vivía cerca, había gente que venia de otros barrios, de otros lugares. el río te interpelaba, te llamaba, era un lugar para el encuentro y la recorrida. Hoy hay recorridos que son imposibles de pensar caminando por la ribera”.
Y hoy El Jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, quiere vender el complejo Costa Salguero para hacer un barrio privado de lujo, accesible solo a una elite multimillonaria.
Un encuentro que realizamos desde el CESDET, encabezado por la Coordinadora del Área de temas ambientales, Camila Rodríguez, dio cuenta sobre esto la semana pasada. Allí estuvieron Magallanes; el sociólogo Fernando Bercovich; la Diputada Nacional Paula Penacca; y la Comunera de la Comuna 14 María Paz “Pacha” Carreira Griot. Los expositores disertaron sobre la charla debate “¿Buenos Aires de espaldas al Río? Recuperar y Defender Nuestra Costanera Como Bien Común”. Allí se conjugaron distintas miradas y propuestas sobre la situación actual de nuestra ciudad y el río.
El diagnostico es sin dudas muy malo. Bercovich dijo “Lo de Costa Salguero es un proyecto de vivienda de lujo. Eso no es algo que le falte a la ciudad. Alrededor del 50 % de las obras aprobadas en los últimos años son obras de lujo y suntuosas.” Claramente la oferta no acompaña la gran demanda de en materia habitacional y de vivienda. Penacca refiriéndose esta problemática afirmo: “Parte del debate es como trabajar para que la ciudad llegue a ser una ciudad con desarrollo sostenible. Ese desarrollo sostenible debe integrar la trasformación urbanística, el crecimiento económico, la equidad social, la diversidad cultural y el uso racional de lo recursos.”


A continuación invitamos a ver la charla completa en nuestro canal de Youtube.

https://youtu.be/7CfqKoO5Pbs 

Elecciones en Bolivia

Por Luciano Polimeni – Director de la Comisión de Descentralización de la Legislatura de CABA

El domingo 18 de octubre, Bolivia amaneció preocupada y sorprendida por la decisión del Tribunal Supremo Electoral de suspender el sistema Difusión de Resultados Preliminares (Direpre) pero también con la esperanza de terminar con la dictadura que gobierna al país desde el Golpe de Estado que sufrió Evo Morales luego de las Elecciones 2019.

Se presentaron como candidatos a la presidencia Luis Arce, por el Movimiento Al Socialismo y con el apoyo de Evo Morales; Carlos Mesa, ex presidente del 2002 al 2003 y candidato en 2019; y Luis Fernando Camacho, empresario y principal impulsor de los actos violentos que produjeron el asesinato de 32 bolivianos y el Golpe a Evo; Feliciano Mamani y Chi Hyun Chung.

La mayoría de las encuestas daban por ganador a Luis Arce, aunque señalaban que la diferencia con Carlos Mesa no resultaba suficiente para evitar la segunda vuelta. Otras encuestas incluso decían que era Mesa el ganador pero todas coincidían en la existencia de un ballotage. Se señalaba que en el escenario de segunda vuelta, los votos de Camacho se trasladarían a Mesa ya que la ideología anti-Evo era predominante y de esta forma evitarían que Arce se proclame presidente.

Cerrados los comicios, el Tribunal Electoral informó que debido a la suspensión del Direpre, el conteo sería lento y los resultados finales no estarían antes de las 48 hrs. Sin embargo se esperaba para las 21 hrs los resultados de los boca de urna, los cuales no fueron autorizados a publicarse sino hasta más de 3 horas después.

Los boca de urna fueron realizados por dos empresas privadas con supervisión del Órgano Electoral Plurinacional, pero no podían ser difundidos sin la autorización del Tribunal la cual llegaría bien entrada la medianoche informando que Luis Arce obtendría el 53% de los votos superando por más del 20% a Carlos Mesa. Añez reconoció el triunfo de Arce en las urnas al igual que Mesa, quien lo hizo al día siguiente.

El pueblo boliviano y la comunidad internacional está celebrando la vuelta de la democracia en la país hermano de Bolivia, luego de un año donde la dictadura de Añez generó una crisis en un país que había logrado un gran progreso económico y social en la última década. El binomio Arce-Choquehuanca resultó claro ganador de las elecciones del 18 de octubre con una diferencia abismal sobre sus inmediatos contrincantes.

Lucho Presidente, Evo Conducción

Ante la proscripción de Evo Morales y de Álvaro García Linera, el candidato presidencial del Movimiento Al Socialismo resultó Luis Arce, quien fuera Ministro de Economía del Estado Plurinacional de Bolivia durante 13 de los 15 años del Gobierno de Evo. En Bolivia, se lo conoce como uno de los grandes artífices del progreso y la situación económica, destacando el aumento del PBI que en 2004 era de 8700 millones USD y 15 años más tarde llegó a más de 40 millones USD, así como también la baja de inflación que en 2018 llegó a ser de 1,5%.

Elecciones 2019

El 20 de octubre de 2019, el Estado Plurinacional de Bolivia celebró elecciones generales para elegir a los representantes del Poder Ejecutivo que gobernaría el país por el período 2020-2025. El oficialismo presentó la formula Evo Morales-Álvaro García Linera, quienes desde que ganaron las presidenciales del 2005 comandan los destino del país vecino, siendo reelectos en 2010 y 2015 por amplia diferencia. Por la oposición, se presentaron 8 fórmulas. Carlos Mesa, fue el principal candidato opositor y quien reunía el mayor consenso.

Durante la jornada electoral, se vivieron grandes momentos de tensión y varias horas antes del cierre de urnas, comenzaron desde la oposición a agitar el fantasma del fraude. Para alcanzar la presidencia, la Constitución de Bolivia establece que se debe superar el 50% de los votos o en todo caso obtener más del 40% de los votos y superar por 10% al siguiente candidato.

Esa misma noche, se proclamó vencedora la fórmula Morales-García Linera aunque aún debían esperar el conteo final para ver si lograban la victoria en primera vuelta ya que no se alcanzaba el 50% de los votos. Al día siguiente, el Órgano Electoral Plurinacional indicó que el diferencial electoral superaba el 10% necesario para ganar las elecciones presidenciales.

Contexto preelectoral

La Constitución de Bolivia establece que el Presidente tiene un período de mandato de 5 años, pudiendo ser reelecto por única vez. A raíz de ello, previo a las elecciones de 2015, el Gobierno dispuso un referéndum constitucional que le permita a Evo Morales acceder a un tercer mandato. La victoria del Si en las urnas le permitió al oficialismo competir y resultar triunfadores de las elecciones generales.

En 2016, se buscó habilitar la posibilidad de un cuarto mandato por la misma vía. Sin embargo, en medio de una fuerte injerencia corporativa y una gran difamación mediática, en la que incluso se inventó un hijo no reconocido por parte de Evo, el referéndum finalizó con el 51% de los votos negativos. Cabe mencionar que pasados algunos meses de la elección, la operación periodística se desmoronó demostrando lo infundadas que fueron las difamaciones mediáticas.

Un año más tarde, el Tribunal Electoral basándose en la Constitución y en las normas sobre Derechos Políticos de la Convención Americana de Derechos Humanos, habilitó la reelección indefinida permitiendo al binomio Morales-García Linera presentarse a un cuarto mandato constitucional.

Desestabilización interna e injerencia extranjera

Luego de que las urnas le den la victoria presidencial a Evo Morales, la oposición encabezada por Carlos Mesa y el empresario Luis Fernando Camacho, comenzaron a provocar incidentes en todo el territorio boliviano. Mesa le solicitó a sus militantes que se movilicen y realicen protestas en todas las ciudades, mientras que Camacho aumentó el nivel de violencia en el levantamiento llevando a cabo el incendio de la sede del Tribunal Electoral Departamental y el ingreso por la fuerza a la sede del Gobierno de La Paz donde exigió la renuncia del presidente, colocó una biblia sobre la bandera boliviana y quitó la wiphala, símbolo del Estado Plurinacional de Bolivia. A su vez, sus seguidores dispararon contra militantes de Evo Morales

Por su parte, la misión electoral de la Organización de Estados Americanos con el apoyo de Luis Almagro, publicó un informe donde denunció irregularidades en el conteo de los votos indicando que era improbable obtener un diferencial de 10% o más y por lo tanto se debía desconocer el proceso electoral.

El informe de la OEA se publicó extrañamente antes de lo previsto y produjo reacciones violentas en todo el país produciendo infinidad de desmanes e incluso el asesinato de varios ciudadanos.

El presidente Evo Morales para calmar los ánimos y terminar con la situación violenta que se vivía en el país, ofreció realizar la segunda vuelta electoral e incluso repetir las elecciones renovando la totalidad de los miembros del Tribunal Supremo Electoral. Sin embargo, la crisis política e institucional que atravesaba el país instada por los violentos levantamientos apoyados por Carlos Mesa y Luis Fernando Camacho, las denuncias de fraude de Luis Almagro con los informes de la OEA y la falta de apoyo de las fuerzas militares y policiales, provocaron el 10 de noviembre la renuncia de Evo Morales y su vicepresidente Álvaro García Linera por pedido del comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Bolivia, Williams Kaliman. Meses más tarde, Camacho reconocería que su padre presionó a las fuerzas militares y policiales para que retiren el apoyo al Presidente constitucional del Estado Plurinacional de Bolivia.

Críticas al Informe de la OEA

El Centro de Investigación Económica y Política, que reúne un grupo de expertos en política económica con sede en Washington D.C., publicó un estudio el 12 de noviembre donde admiten irregularidades menores en el proceso electoral pero que las mismas no sólo no alteraban el resultado ganador del oficialismo sino que tampoco modificaban el porcentaje diferencial entre los dos primeros candidatos. A su vez, criticó fuertemente el informe de la OEA ya que nunca evidenció las pruebas en las que se basó su informe para alegar el fraude electoral. En la misma línea, se publicaron informes de investigadores de la Universidad de Michigan y de la Universidad de Pensilvania.

Gobierno de facto y persecución

Ante las renuncias del presidente y del vicepresidente, según la Constitución debe asumir quien ejerza la presidencia de la Cámara de Senadores, que en ese entonces ocupaba Adriana Salvatierra. Como la senadora era del Movimiento Al Socialismo, fuerza oficialista, fue obligada a renunciar para que su lugar sea ocupado por Jeanine Añez, segunda vicepresidenta del Senado.

Con la dictadura de Añez, el Gobierno de facto se encargo de perseguir a los políticos identificados con Evo Morales, quien junto a García Linera, debieron escapar del país por las agresiones y amenazas de muerte sufridas. Durante los primeros días, seguidores de Mesa y Camacho ingresaron violentamente a las casas de los políticos oficialistas destrozando las mismas y vanagloriándose de los hechos. El binomio presidencial, ministros y diputados debieron escapar de sus ciudades, algunos lograron asilo en embajadas extranjeras y otros tuvieron que emigrar a zonas rurales. El sindicato de cocaleros, resguardó la salud y la vida de Evo y García Linera mientras lograban el exilio en México, el cual se demoró casi dos días debido a la negativa de Macri, Piñera y Bolsonaro de permitir que el avión que debía transportarlos haga escala en sus países. Por gestión de Alberto Fernández, a días de haber sido electo presidente, el Gobierno de Paraguay permitió realizar la parada técnica y viajar a Ciudad de México. Una vez que Alberto asumió, Evo y García Linera llegaron a la Argentina como refugiados políticos permaneciendo desde entonces en la Ciudad de Buenos Aires.

Añez asumió la presidencia el 12 de noviembre en una sesión parlamentaria que no contaba con el quórum requerido, mientras se prohibía la entrada al reciento de senadores del Movimiento Al Socialismo. Una vez investida, indicó que promulgará una ley para convocar a nuevas elecciones en las que no participará ya que se considera una garante de la democracia. La fecha indicada fue el 3 de mayo y en medio de la militarización de las principales ciudades del país, anunció que se presentará como candidata presidencial faltando a su palabra.

La pandemia del COVID-19 resultó la excusa perfecta para aludir razones sanitarias y postergar las elecciones, primero al 17 de mayo y luego al 6 de septiembre, pudiendo de esta forma mantenerse como Presidenta de facto. Sin embargo, el pésimo manejo sanitario, la crisis económica del país y la presión de las clases populares, obligaron a Añez a fijar el 18 de octubre como nueva fecha electoral.

La dictadura boliviana intentó impedir por todos los medios que el Movimiento Al Socialismo se presente a elecciones, sin embargo la presión popular y de la comunidad democrática internacional se lo impidió. Por el contrario, si lograron proscribir a Evo Morales y Álvaro García Linera, quienes no pudieron presentarse a ningún cargo electoral pero desde Argentina celebraron el regreso de la Democracia a Bolivia.

Docentes autoconvocados del Distrito Escolar 18 de CABA escribieron una Carta a la Comunidad

A continuación la carta completa que los docentes autoconvocados del Distrito Escolar numero 18 escribieron a la comunidad:

El día viernes 12 de Marzo nos despedimos de nuestros/as estudiantes con la sospecha de que, quizás, ese sería el último día que nos veríamos en la escuela de manera presencial. Desde ese día hasta la fecha, hemos construido, reconstruido y desplegado muchas estrategias para que cada estudiante pudiera continuar con los aprendizajes y con las enseñanzas de este inusual ciclo lectivo 2020. De diferentes maneras, cada quien con su forma, pero con un objetivo claro: no desistimos enseñar, no desistimos aprender, no desistimos buscar las maneras para llegar a cada hogar.

De manera conjunta, hemos trabajado con las familias y los/as estudiantes de nuestra escuela. Ellas/os han demostrado un compromiso increíble: cada trabajo, cada mail o mensaje avisando el retraso de alguna tarea, cada atención cordial por teléfono, cada agradecimiento, cada participación. Todo esto y más da cuenta del trabajo que estudiantes y familias han realizado en este tiempo. Realmente, ellos/as nos motivaron y nos motivan para seguir adelante con una modalidad virtual que nos interpela y nos moviliza como profesionales, de múltiples maneras. A esta situación, se le suma lo propio de la pandemia y la consecuente cuarentena: angustia, incertidumbre, problemas personales dentro de cada una de nuestras familias, acompañamiento escolar para nuestros propios hijos e hijas.

El viernes pasado el Ministerio de Educación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires -con el aval del Ministerio de Educación de la Nación-, anunció el “retorno a clases”, como si todo lo que se narró en párrafos anteriores no hubiese existido. Los grupos de whassap explotaron porque nosotros/as, como equipo docente, nos enteramos por las noticias de las medidas tomadas. Lo mismo pasó con los equipos de conducción y de supervisión. Nadie envió una carta, un protocolo, un mail. No se realizaron reuniones virtuales ni convocatorias previas para analizar la situación. Un gran silencio y vacío que provoca mucha angustia y tristeza: en primer lugar, porque, como se expuso anteriormente, nunca desistimos de enseñar y aprender. En segundo lugar, nunca se perdió por completo el vínculo, de modo que no hay algo para revincular. En tercer lugar, porque observamos con peligrosidad la medida, sabiendo que estamos transitando un récord de casos a nivel nacional y un amesetamiento elevado de casos en CABA.

Sabemos que nuestro lugar y nuestro rol es EN LA ESCUELA como edificio, más allá de haber construido una ESCUELA VIRTUAL. Sabemos de la importancia del vínculo social dentro de la escuela. Pero, también, sabemos que hay medidas que con intencionalidad política partidaria ponen en riesgo todo lo hecho y, principalmente, la salud. Dado que las clases continuaron, antes del retorno a la presencialidad, es menester un acuerdo horizontal y en conjunto sobre cómo hacer ese regreso. Los contenidos en el nivel primario pueden reforzarse y retomarse en cualquier momento de la escolaridad; de hecho, ya hace tiempo que se discute el trabajo por ciclos y las trayectorias escolares. Si la preocupación son los contenidos, ¿qué son “actividades educativas no escolares? ¿Quién imparte estas materias? ¿Acaso las actividades artísticas y deportivas no son parte de nuestra currícula escolar? Si la finalidad es recuperar esos contenidos “no abordados” durante este año, ¿cuántos saberes pueden impartirse en un mes de clase presencial? Por otro lado, si la importancia reside en el vínculo que supuestamente se perdió, ¿qué hihicimos durante este tiempo? ¿Con quiénes nos comunicamos vía mail, blog, zoom? Si es una cuestión de “ver los rostros de los/as compañeros/as”, ¿con qué criterios formar los grupos de nueve estudiantes? Si la finalidad es afectiva, ¿cómo evitar los abrazos? ¿Cómo evitar el contacto? Si las “burbujas” serán sólo de nueve estudiantes, ¿qué pasará con el resto de estudiantes con quienes no pueden cruzarse por el protocolo de sanidad? ¿Sólo se verán con una parte de sus compañeros/as? Finalmente, nos preocupa quién o quiénes se harán cargo de la limpieza de los establecimientos. Si hay una intención de cuidar la salud de los profesionales, ¿quién nos proveerá los insumos como mascarillas que tanto faltan en los hospitales? No somos necios/as, no pedimos la virtualidad para siempre; la virtualidad no es un ejercicio cómodo ni deseado. Sabemos de la importancia de la presencialidad, no pedimos lo contrario porque hasta es más saludable para nosotros/as -sólo por citar un ejemplo, nuestro horario de trabajo se duplicó-. La virtualidad no fue elegida, programada ni planificada con antelación. Sin embargo, pedimos que nuestras voces sean escuchadas ya que somos quienes sabemos qué necesitamos para brindar una educación de calidad y sabemos cómo lo necesitamos. La cuestión es poder construir en conjunto, olvidando, por una vez, las verticalidades inflexibles de nuestro sistema. La vuelta a la presencialidad de la escuela no puede ser una decisión unilateral, verticalista e improvisada. Nosotros como profesionales de la educación queremos construir una vuelta a la presencialidad que no tenga espacios “grises” y de libre interpretación. Cuando un o una docente o directivo anuncia una decisión a las familias, no se desdice al otro día; no tomamos decisiones para, después, dar “marcha atrás” y hacer lo contrario. Eso no significa que no nos equivoquemos; al contrario, podemos cometer errores que, eventualmente, son evaluados y nos permiten mejorar. Aprendemos de ello y lo celebramos. Empero, NO TOMAMOS LA PALABRA COMO UN ACTO DE LIBRE ALBEDRÍO. Nos comprometemos y nuestra práctica muestra  ROFESIONALISMO, NO IMPROVISACIÓN. Los y las estudiantes y sus familias

merecen ese retorno a la presencialidad, más aún en un contexto de tanta incertidumbre. Tenemos la gran oportunidad de construir y crear otra forma que nos posibilite mejorarnos. No queremos replicar en nuestras escuelas los enfrentamientos violentos de nuestros tiempos, agrietados.

“La escuela es el lugar donde se hacen amigos, no se trata sólo de edificios, aulas, salas, pizarras, programas, horarios, conceptos… Escuela es sobre todo, gente, gente que trabaja, que estudia, que se alegra, se conoce, se estima.(…)” Paulo Freire.

Docentes Autoconvocados del Distrito 18, CABA.

Comienza ciclo de charlas sobre participación ciudadana

 La Comisión de Descentralización y Participación Ciudadana de la Legislatura porteña arranca un ciclo de charlas que tienen por objetivo repensar, evaluar y reflexionar sobre la participación ciudadana en la Ciudad de Buenos Aires.
El primer encuentro será el día martes 13 a las 18 horas. Contaremos con la presencia de Pablo Ortiz Maldonado, director de esta Comisión de Descentralización durante el período 2015-2019 y actual Juntista Comunal de la Comuna 12, y de Mariano Spina, actual Secretario de Desarrollo Territorial y Relaciones con la Comunidad del municipio de Morón. Ambos intercambiarán experiencias sobre la participación vecinal en los ámbitos en los que desarrollan sus tareas.
La charla será de manera virtual por la plataforma «Zoom» o se podrá seguir por la dirección de You Tube de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. 
Unirse a la reunión Zoom
https://us02web.zoom.us/j/86247069621?pwd=S2Z0NWZ3c0M2cjRlWHpaaXBTenBXQT09

ID de reunión: 862 4706 9621
Código de acceso: 929862 
Ver Recomendaciones para usar Zoom: 

https://www.youtube.com/user/LegislaturaCABA

Estudio sobre urbanización y participación ciudadana en provincia de Buenos Aires

Vista aérea de Villa Palito, Matanza.

Dale click aquí para leer nota completa: 👇🏾🖱️

https://www.agenciapacourondo.com.ar/deficit-habitacional/pba-el-centro-de-estudios-sociales-para-el-desarrollo-territorial-elabora-un?fbclid=IwAR3NqmwKqCybZjmMRkD0fh3uhVnJDaWTRptJzac08pAzGswQZo__0bOC5gU

«El objetivo principal es el empoderamiento de las comunas»

Director Luciano Polimeni y el Diputado Leandro Santoro

Entrevista al Director de la Comisión de Descentralización y Participación Ciudadana de la Legislatura de la CABA, Luciano Polimeni. Su evaluación sobre el proceso de descentralización, la coyuntura y los objetivos de la Comisión.

¿Qué evaluación haces de la Descentralización en la Ciudad de Buenos Aires hoy?
Es difícil hacer una evaluación porque para eso debería creer que hay descentralización. Es una gran necesidad de la Ciudad, y a 24 años de la sanción de la Constitución en mi opinión es la mayor deuda que tiene la Ciudad para con lxs vecinxs. Ha habido muy pocas políticas tendientes a descentralizar el poder central y a empoderar las comunas. Hace poco la ley 1777 cumplió 15 años de su sanción y hables con quien hables lo primero que dicen es que no se cumple, el GCBA vacía las comunas continuamente impidiéndoles poder resolverle los problemas lxs vecinxs.


¿Como ves la Participación de la Ciudadanía en política y los barrios?
El Justicialismo siempre habló de la foto de Peron en la cocina y creo que los jóvenes que nacimos en los 90s, principalmente en CABA, no teníamos tanta política en casa. Nestor y Cristina le devolvieron la política a la juventud y floreció nuevamente las ganas de militar la política con orgullo y con valor para transformar la realidad. Hoy miro a los costados y veo muchos conocidos militando, en distintos partidos, pero están en la política. Lo que si noto es un vacío entre el que milita activamente y el que no. Es una tarea en la que tenemos que trabajar, que aquellos que no quieran militar políticamente en una organización igual se involucren en las necesidades de sus barrios para poder cambiar esas realidades, el acceso a la educación pública, la calidad del sistema de salud, la urbanización, etc. Una muy buena opción son los Consejos Consultivos Comunales, pero tenemos que nutrirlos de herramientas que realmente puedan cambiar la realidad y exigir que se cumpla la ley 1777, y así se van a sumar más vecinxs a participar.


¿Crees que las Comunas avanzaron este año en materia de descentralización?
No, y lamentablemente se perdió una gran oportunidad porque las comunas pueden ayudar muchísimo a enfrentar el COVID-19. Nadie conoce mejor la realidad de cada barrio que sus vecinxs, que son los que ponen el cuerpo en donde se necesita con ollas populares, entregando elementos de higiene, acompañando los operativos de salud, etc. En la comisión se presentaron, apenas comenzada la cuarentena, dos proyectos interesantes para este contexto. Uno de ellos tenía por objeto la creación de un comité de crisis comunal para atender las necesidades de lxs vecinxs, y otro en sintonía con el Gobierno Nacional para fiscalizar los precios de los productos de la canasta básica y así cuidar el bolsillo de lxs porteñxs. Ninguno de los dos despertó el interés del oficialismo de la Ciudad.


¿Como es el funcionamiento de la Comisión?
Por el contexto, mermó bastante el funcionamiento de la comisión. Al principio, lxs legisladorxs estaban más dedicados, con justa razón, a los temas referidos a salud, educación, seguridad. Ahora se está reactivando por suerte y están empezando a ingresar proyectos, algunos ya se presentaron y otros nos comentaron los distintos bloques que ingresarían en estos días. A su vez también estamos por iniciar un ciclo de charlas sobre experiencias de participación ciudadana y de descentralización, que por cuestiones de agenda lo tuvimos que demorar pero en octubre arrancaría.


¿Cuáles son los objetivos de la Comisión en tu gestión teniendo en cuenta que en principio vence en diciembre de 2021?
El objetivo principal es el empoderamiento de las comunas, brindarle la mayor cantidad de herramientas posibles para que la junta comunal tengan más y mejores armas para ocuparse del día a día de lxs vecinxs. Eso indefectiblemente va a lograr también un mayor involucramiento de la sociedad y la participación ciudadana va aumentar. En esa misma línea, también estamos trabajando para que los Consejos Consultivos Comunales puedan sesionar de la mejor forma posible y cuenten con la Comisión para lograr sus objetivos.


¿Qué proyectos tiene o lleva adelante hoy la comisión?
Recientemente presentamos un proyecto para que los Consejos Consultivos Comunales funcionen virtualmente en el marco de la pandemia. La ley 1777 indica que deben sesionar presencialmente y algunxs están utilizando esos argumentos para desconocer a los que ya están funcionando de forma online sin comprender que hay una pandemia que les impide reunirse. Por eso presentamos este proyecto, para acompañar la necesidad de lxs vecinxs.
También tenemos otro proyecto para acercar la Legislatura a los barrios. De aprobarse el mismo, la Comisión va a tener sus reuniones, tanto de legisladorxs como de asesorxs, en las sedes comunales. Serán alternadas entre la Legislatura y las comunas, debiendo pasar por las 15 comenzando por la comuna 1.
Hay algunos proyectos más que tenemos en agenda que van en esta sintonía, pero que aún no fueron presentados ya que seguimos trabajando en ellos pero esperamos hacerlo pronto.

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