
“Es una condición necesaria, pero no suficiente para cualquier recuperación, la estatización de los servicios públicos”. Amado Boudou, ex vice presidente de la República Argentina
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La infraestructura eléctrica en general no ha experimentado mejoría alguna durante los últimos cuatro años. El gobierno de Mauricio Macri en 2016 les habilitó a las distribuidoras eléctricas que operan en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) –Edenor y Edesur- el mega tarifazo a través de la aprobación de La Revisión Tarifaria Integral (RTI) con vigencia entre los años 2017 y 2022 pero de mejorías en el servicio ni hablar. De hecho un reciente informe del Ente Nacional Regulador de Electricidad (ENRE) aconseja al Ministerio de Desarrollo Productivo de Nación declarar nula la RTI relazada en aquel año.
Como frutilla del postre en el mes de mayo de este año las distribuidoras informaron que disminuyeron a la mitad el ritmo de sus inversiones. Según lo informaron fue debido a la caída de ingresos por el congelamiento tarifario del último periodo del gobierno Macrista. En las últimas dos semanas los cortes de luz en barrios de CABA y el Conurbano Bonaerense fueron alarmantes. La falta de inversión más allá de cualquier excusa es suprema. En suma, la situación por la que atraviesa el servicio de distribución de electricidad es crítica y las voces de las autoridades territoriales no se hicieron esperar.
El conflicto en el territorio
Si bien hace algunas semanas que intendentes del PJ del sur del conurbano bonaerense cuestionan a la compañía Edesur por los reiterados cortes de luz, el intendente de Esteban Echeverría, Fernando Gray, fue quien tomó la voz cantante y pidió quitarle la concesión del servicio. “Venimos reclamando durante años que no tenemos ninguna respuesta ni ninguna inversión. Por eso pedimos la revocación de la concesión y que a Edesur le saquen el servicio», expresó Gray en declaraciones a radio El Destape”. A todo esto Edesur, la más cuestionada de la distribuidoras, respondió que los frecuentes cortes de servicio se deben a una situación de “estrés extraordinario en la red eléctrica”. En un comunicado de la semana pasada la empresa se justifico diciendo “Como todos, estamos atravesando una crisis sanitaria sin precedentes. El aislamiento sanitario ha concentrado el uso de energía eléctrica en horas y lugares distintos a lo que ocurre normalmente. Esta situación ha generado un estrés extraordinario en la red eléctrica que estamos enfrentando con la máxima seriedad”. Queda para la duda y la reflexión del lector si entonces la empresa esta preparando para la demanda de feriados y domingos donde el consumo de energía en los hogares es por cierto mucho mayor que los días hábiles. La justificación desafortunada siguió levantando polvo entre la dirigencia política y la opinión de la ciudadania.
Por su parte la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires entrego informe al ENRE sobre el desempeño de la empresa en el territorio. El documento, de casi 30 páginas, lleva la firma de Guido Lorenzino, titular de la Defensoría bonaerense y concluye con el pedido concreto de «rescisión de la concesión de prestación de distribución del servicio público de electricidad a la empresa Edesur, con el acompañamiento de los informes, notas y relevamientos realizados por distintos municipios dentro del área de concesión de la firma, requiriendo asimismo solicite a los municipios señalados la información detallada y que oportunamente, se de acogida favorable a la pretensión impetrada».
La tensión sigue en aumento ya que los intendentes este ultimo miércoles 22 de julio también les pidieron a la Secretaría de Energía y al Ministerio de Desarrollo Productivo fondos para financiar obras de tendido eléctrico en sus municipios. La idea que proponen es retomar el viejo programa Más Cerca Eléctrico, que impulsó Julio De Vido cuando era ministro de Planificación Federal y que luego se suspendió con la llegada del gobierno de Mauricio Macri y la actualización de tarifas.
Veintiocho años privatizadas
Tras 28 años de explotación y monopolio de la administración y distribución de la energía eléctrica Edesur y Edenor se han hecho de billonarias sumas de dinero a costa de un pésimo servicio para la ciudadanía del AMBA. El servicio convirtió a los usuarios en clientes cautivos de las empresas prestadoras, dejando a los mismos sin libertad de decisión y elección, con la única opción de aceptar el servicio que le es impuesto o quedarse sin él. La revocación de dicha concesión es hoy la mejor salida y un justo final para un infame comienzo que tuvo lugar en el marco de la política de privatizaciones y entrega del Estado Argentino llevada adelante por el ex presidente Carlos Menem. Por lo pronto habrá que esperar la decisión del gobierno Nacional y desde ya seguir denunciando los atropellos y abusos que Edesur comete cotidianamente en nuestros barrios.-
(*) Por Leonardo FARIAS. Director del CEDET.
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