Con gran expectativa se concretó la presentación de la Iniciativa de Resguardo de los Derechos Humanos COVID19 CABA (IRDH). Un espacio creado con el fin de observar y denunciar la vulneración de los derechos humanos más básicos de la ciudadanía en este marco de Pandemia en la Ciudad de Buenos Aires. El encuentro lo abrieron Vera Jarach y Nora Cortinas, ambas Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora.
Con la asistencia de un centenar de referentes de agrupaciones políticas, sociales y de defensa de los derechos humanos se presentó un análisis sobre el estado de situación social en la Ciudad y la plataforma virtual donde realizar las denuncias.
Estuvieron presentes Alejandro Amor, Defensor del Pueblo de la Ciudad; Claudio Morresi, Legislador del Frente de Todos; Alejandra Darin, presidenta de la Asociación de Actores; Comuneros y Comuneras del Frente de Todos entre otras decenas de referentes.
Por su parte Mabel Careaga titular del Observatorio por los DDHH de la Comuna 3 e impulsora del nuevo espacio dio las palabras para el cierre del encuentro. El IRDH además del Observatorio lo integran la Red Argentina de Investigadores e Investigadoras de Salud y el Centro de Estudios Para el Desarrollo Territorial (CEDET).
Cuando hablamos de democracia debemos recurrir en una primera aproximación, al lugar de origen de esta forma de gobierno es decir a la antigua Grecia en donde “demos” pueblo y “cracia” gobierno, significaban “gobierno del pueblo”. De allí surge el vocablo pronunciado hasta el día de hoy.
Siglos mas tarde al calor de las llamada Revoluciones Liberales de los siglos XVII y XVIII, retoman este concepto y teniendo como antecedente la Carta Magna Inglesa (1215). Sera la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano de la Revolución Francesa, plasmada en su concepción de la Soberanía Nacional, que rescate esta forma de gobierno y finalmente la Constitución de los EE.UU. de América que luego de librar la guerra por la independencia de las trece colonias contra Inglaterra, establece una forma de gobierno inédita en el mundo con un presidente y un vice, un parlamento y un poder judicial, separados e independientes el uno del otro y la posibilidad de los ciudadanos de elegir mediante el sufragio a sus representantes a los poderes ejecutivo, legislativo y judicial. Dando origen así a la Democracia Moderna tal como la practicamos en nuestros días.
Durante el siglo XX y al despuntar el siglo XXI, otros actores, apoyándose en la democracia, como forma de gobierno, reclamaron y obtuvieron los derechos sociales y los derechos colectivos, que enriquecieron los derechos liberales conquistados en los siglos previos mediante los acontecimientos más arriba mencionados.
Sin embargo el camino recorrido y a recorrer no fue ni es fácil, aun en las democracias mas modernas y avanzadas no todos los ciudadanos/nas tenían las mismas igualdad de oportunidades que el resto de la población, muchos de ellos veían cercenados sus derechos por las mas variadas razones, raza, sexo, religión, ideas políticas y sobre todo un desigual reparto de la riqueza, que excluía y postergaba a estos sectores en beneficio de unos pocos, tanto de la vida socioeconómica cuando no sociopolítica, situación que desdibujaba el sentido mas puro y noble de esta forma de gobierno, es decir de la democracia. Ya que esta situación partía la mas de las veces de parte de gobiernos que se autotitulaban “demócratas”. Lo descrito hizo que un considerable conjunto de individuos en la sociedad pierda la fe en los valores de la democracia y que ello diera lugar en las primeras décadas del siglo pasado al surgimiento de formas autoritarias que negaron la democracia como forma de gobierno y convivencia del genero humano, dando origen así al Fascismo en Italia y al Nacional Socialismo en Alemania, como así de movimientos ideológicamente similares que surgieron y gobernaron en otras naciones, cuyas políticas fueron feroces dictaduras que encadenaron a sus pueblos y arrastraron a la humanidad toda, a una época oscurantista que condujo al mundo a la Segunda Guerra Mundial, guerra fratricida librada entre 1939 y 1945 y cuyo resultado fue el exterminio de millones de seres humanos en los tristemente célebres Campos de Concentración.
Desgraciadamente Latinoamérica en general y la Republica Argentina en particular no escaparon a esta circunstancia y durante el siglo XX los denominados golpes cívico-militares, fueron gobierno en nuestros países, inclusive la Argentina, dando lugar en las décadas del 60 y 70 a las dictaduras mas atroces que jamás estas latitudes conocieran.
Y así llegamos a 1983 en donde por primera vez un candidato a la presidenta de la Nación Argentina, el Dr. Raúl Ricardo Alfonsin, sostendría en su discurso que “…con la democracia se come, se cura, se educa…”, es decir la democracia es la única que puede concretar y hacer realidad los derechos plasmados en la Constitución Nacional y los anhelos del pueblo pese a ello y a mas de treinta años de estas palabras lo proclamado por el Dr. Alfonsin aun no se hizo realidad.
A partir de los llamados “Años 90” el mercado avanzo sobre la sociedad y las instituciones democráticas, aplicando un criterio economicista a situaciones de índole esencialmente políticas y que vaciaron a la democracia y a su forma de gobierno de todo contenido, transformándola en una mera democracia formal (apéndice del mercado) en donde los ciudadanos solo cumplían con el requisito de votar cada tantos años mientras crecían el desempleo, la exclusión social y otros flagelos que finalmente eclosionaron en diciembre del 2001, al grito “…que se vayan todos…”. Pero quienes llenarían ese vació? El interrogante es inquietante, como dijimos mas arriba en el pasado ese vació fue cubierto por el Fascismo en Europa y por las Dictaduras Cívico-Militares en Latinoamérica y en nuestro país. Estos totalitarismos y/o autoritarismos, surgieron y se desarrollaron hasta alcanzar por distintas vías, el poder cuando la democracia, sus instituciones y quienes las dirigían no escucharon a sus pueblos y/o quienes las presidian no estaban a la altura de las circunstancias, frustrando a los ciudadanos en la necesidad de acceder a sus derechos mas elementales y básicos consagrados en las leyes y que nunca le fueron otorgados. Hoy por hoy este sea tal vez el desafió mas importante de la democracia a futuro que todos podamos alcanzar la porción de riqueza que nos corresponde y la igualdad de oportunidades. Tal vez el camino ya no sea solo el simple mecanismo electoral de Mayorías y Minorías como en antaño en donde en un comicio el “Vencedor” se imponía sobre el “Vencido”, aunque su triunfo hubiese sido por un ajustado margen, tal vez llego la hora de pensar a construir desde el CONSENSO y el DIALOGO entre los ADVERSARIOS CIRCUNSTANCIALES y lograr el ACUERDO o PACTO, tan necesarios y no solo desde la posición de fuerza por más legal y legítima que esta resultase. Solo así la Democracia habrá alcanzado su objetivo final, es decir una auténtica DEMOCRACIA PARTICIPATIVA y de todo el Pueblo, caso contrario los ciudadanos y los pueblos caerán en un estado de Desaliento y Apatía que solo favorecerá a extremismos no deseados y amenazantes de nuestros Derechos y Libertades.
La charla tuvo como principal oradora a la Diputada Nacional Monica Macha. Quien contó con detalles su experiencia en materia de socio urbanización del Barrio Carlos Gardel; hizo referencia a la importancia de la participación de los vecinos en los procesos de gestión y toma de decisiones como puntos fundamentales. La moderación estuvo a cargo de la Directora de Proyectos del CEDET, María Suarez.
La semana pasada, desde la Legislatura de la Ciudad, el gobierno porteño impulso la modificación del Plan Urbana Ambiental sin incluir a ningún miembro de la oposición en la conformación del Consejo que debe revisar esta iniciativa. Con una composición casi absoluta de Juntos por el Cambio y un miembro de Consenso Federal el Ejecutivo Porteño pone en marcha esta instancia para renovar la reglamentación urbano ambiental. Palabras más palabras menos, lo que queda claro es que Rodriguez Larreta hizo uso de su mayoría y decidió excluir al principal espacio de la oposición, dejando de lado la representación de más de 700 mil vecinos y vecinas que votaron a esos legisladores. Esta maniobra es, sin dudas, una amenaza para la democracia y la discusión técnica y política de este distrito.
¿Qué es el COPUA?
La Ley 71 (año 1998) creó el Consejo del Plan Urbano Ambiental (COPUA), organismo encargado de la formulación y actualización de las principales estrategias de ordenamiento territorial y ambiental de la metrópolis porteña. En su artículo 2, se establece que el Jefe de Gobierno preside el Consejo y deja como potestad de la Legislatura la designación de «nueve (9) técnicos/as profesionales, con formación sistémica y antecedentes de excelencia científica, técnica y especialización en temas urbanos y/o ambientales».
El Consejo es el encargado de redactar y actualizar el Plan Urbano Ambiental, además de estudiar y autorizar proyectos inmobiliarios en toda la Ciudad. Vale decir entonces que el Plan Urbano Ambiental es la Ley marco a la que debe ajustarse toda la política urbana de nuestros barrios.
Ciudad de la exclusión o Ciudad para todxs
No hay que ser una mente brillante para dilucidar que Larreta quiere tener vía libre para los negocios inmobiliarios de sus amigos. Asi lo ha demostrado cuando, en cada emprendimiento millonario de la construcción, es el propio Gobierno Porteño el que allana el camino para dar vía libre a las megas construcciones cuando se le presentan obstáculos. Con una concepción estrecha e interesada, sobre el desarrollo económico y social, los sucesivos gobiernos de Macri y Larreta desplegaron todo el herramental a su alcance para el logro de su objetivo: modificaciones al código urbano que habilitaban la construcción en altura y superficie, aun en barrios con una ya alta densidad poblacional; venta de tierras e inmuebles públicos; destino de la obra pública y de infraestructura prioritariamente hacia las áreas beneficiadas, etc.[1]
La actualización del Plan Urbano Ambiental es sin dudas necesaria pero habrá que seguir el tema muy de cerca y poner en alerta, principalmente, a todas las organizaciones sociales, políticas y ambientalistas de la Ciudad. Cabe destacar que el COPUA es un organismo que procura encontrar soluciones a los problemas urbano-ambientales comunes; impulsar las inversiones públicas y privadas para generar mejoras, dotando de similares condiciones de vida a todo el territorio, impulsando el empleo, sobre la base de valores esenciales como son la solidaridad, la innovación, la sostenibilidad y la calidad. [2]
Por lo tanto es imprescindible hacer prevalecer ese espíritu para que todos los Ciudadanos podamos vivir en una ciudad más inclusiva, más sana y con espacios para todas y todos; que podamos vivir en una ciudad pensada, diseñada y construida en función de las necesidades y aspiraciones de las diversas comunidades que la componen y que solo puede realizarse a través de una democracia participativa.-
Hacia un Plan urbano ambiental que defina una ciudad inclusiva, saludable, equitativa y realmente participativa. (*)
Desde que el macrismo llegó a la ciudad de Bs As asistimos al despliegue en el ámbito local de las políticas públicas clásicas del neoliberalismo, cuyo objetivo único consisten en la valorización del capital más concentrado. En la ciudad de Bs. As, esto se plasmó mediante distintos tipos de negocios y contratos de esos sectores empresarios con el estado municipal, donde indudablemente la joya más preciada resultó ser el mercado inmobiliario.
Con una concepción estrecha, interesada y cínica, sobre el desarrollo económico y social, los sucesivos gobiernos de Macri y Larreta desplegaron todo el herramental a su alcance para el logro de su objetivo: modificaciones al código urbano que habilitaban la construcción en altura y superficie, aun en barrios con una ya alta densidad poblacional; venta de tierras e inmuebles públicos; destino de la obra pública y de infraestructura prioritariamente hacia las áreas beneficiadas, etc. Y todo esto lo lograron haciendo uso abusivo de su mayoría legislativa.
De esta manera se produjo la paradoja en la Ciudad, de que creció entre el 2001 y 2014 la superficie construida en más de un 11%, mientras que la población asentada en la ciudad no creció, y aún más, el porcentaje de los habitantes de los barrios más vulnerables se incrementó, en ese período, en más de un 50%. Es decir, ese incremento de construcciones nuevas fue mayoritariamente para la inversión particular y la especulación inmobiliaria, y no para mejorar la vida de los habitantes.
Y, las consecuencias de este incremento del negocio inmobiliario, son más gravosa aún para el conjunto de la sociedad, por el impacto en el valor del suelo urbano, dado que los mayores precios del m2 construido en los barrios más caros, arrastra hacia arriba el valor de todo el parque inmobiliario de la ciudad. El resultado no solo es la mayor dificultad para el acceso a la vivienda propia, tanto de los sectores vulnerables, como de las clases medias, sino también, el incremento por lógica de los valores de los alquileres.
Las políticas implementadas por los gobiernos del Pro en la ciudad de Buenos Aires y sus consecuencias, nos permite graficar claramente los dos proyectos en pugna en la ciudad: una ciudad definida y proyectada por las grandes empresas constructoras, inmobiliarias y financieras para el negocio inmobiliario ó una ciudad inclusiva, que mejore la calidad de vida de su gente, pensada colectivamente por y para quienes residen y trabajan en ella.
Y esta contradicción se agudiza aún mas, en el marco de la actual pandemia, que viene a agregar a las múltiples carencias, sobre todo en los barrios más desfavorecidos, la cuestión de la salud. Es decir, se suma el tema sanitario, que atraviesa al conjunto de los barrios y a la dinámica diaria de la ciudad, y cuyas consecuencias se expanden a todo el ámbito del AMBA.
Pensar y diseñar una ciudad de Buenos Aires inclusiva, saludable y equitativa, en el marco de las actuales circunstancias, debe ser una tarea del conjunto de la sociedad, basado en las necesidades y dinámica de la misma, y con el aporte indispensable del expertise académico y científico.
(*) Es un hecho evidente, que desde hace casi quince años la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) es gobernada por el popularmente así llamado “Macrismo”, en sus diversas versiones (PRO, CAMBIEMOS, JUNTOS POR EL CAMBIO) con dos gobiernos que fueron encabezados por el Ing. Mauricio Macri y un tercero continuado por su sucesor el Lic. Horacio Rodríguez Larreta.
A la fecha estos gobiernos se han abocado a “embellecer” la Ciudad con obras de paseo, metrobuses, tableros electrónicos en las paradas de los colectivos y un largo etc.; que deslumbraron a los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires haciéndolos fantasear con la idea de que viven en una ciudad casi de cristal, podríamos decir.
Sin embargo existe otra ciudad una “Ciudad Oculta”, que pasa desapercibida para los habitantes de esta urbe, pero que existe y es muy real. Nos referimos en este caso a una problemática que a veces parece desligada entre sí pero que se acompañan y son concurrentes es decir la relación ente la Salud con la Salubridad e Higiene.
Durante toda la gestión Macrista resalto a todas luces la falta de preocupación por dos áreas sensibles a la población, la Educación y la Salud Publica en CABA, sobre todo en esta última en donde se notó la falta de inversión en la misma al punto tal que los hospitales de la ciudad están carentes de todo recurso ya sean humanos como de insumos e instrumental quirúrgico desde los elementos más simples hasta los más complejos. Y sin embargo esto no altero la estabilidad del Macrismo tanto en lo político como menos aun en lo electoral… ¿Y Por Qué?
Porque los habitantes de la ciudad, salvo excepciones, recurren al hospital público, a no ser que se trate de una urgencia extrema. La mayoría por su trabajo o posición social son afiliad@s a obras sociales o empresas de medicina prepaga. Por lo cual el estado de la salud pública en CABA, no es un problema que les quite el sueño ni que los haga cambiar de parecer a la hora de emitir su voto.
Lo que no exime al hecho que existan otras realidades que afectan a la Salud desde otros ángulos y que no se relacionan con la situación Institucional- Terapéutica o Edilicia de los Hospitales Públicos de la Ciudad. Desde hace varios años en CABA no se llevan a cabo tareas de mantenimiento que se condicen con la Salubridad e Higiene de los Barrios y Comunas y de CABA toda y que afectan directamente la SALUD de los VECIN@S de la misma.
Para comenzar desde hace varias décadas no se realizan tareas de Desratización en la ciudad y el flagelo de los roedores que en antaño solo se limitaba a la zona portuaria hoy envuelve a todas las Comunas de CABA, siendo los barrios más vulnerables los principales damnificados, es sabido que las ratas no solo transmiten la rabia sino también otras enfermedades como ser la peste bubónica. Asimismo no hay una política adecuada de zoonosis, no se vacunan animales callejeros ni se hacen campañas de vacunación gratuitas de las mascotas que conviven con los grupos familiares.
Esta situación hizo crisis desde fines del año 2019 hasta nuestros días cuando se abatió sobre la Ciudad Autónoma una epidemia de “DENGUE” que afecto a un sin número de habitantes de diversas Comunas de la CABA.
Esto debido, entre otros factores, a la carencia de políticas por parte del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA) en la fumigación de espacios verdes, Inmuebles baldíos, vehículos abandonados, etc. Todo ello consecuencia de la desidia y/o negligencia de parte de quienes durante los últimos años ejercieron el GCBA y los Presidentes de las Juntas Comunales, órgano ejecutivo de las Comunas, que no tomaron las medidas administrativas o judiciales a los fines de ejercer el PODER de POLICIA que les corresponde por Imperio de la Ley.
A modo de conclusión podemos decir que más allá de las obras que se realizaron en la Ciudad de Buenos Aires y dejaron azorados a sus vecin@s, existe otra ciudad con sus situaciones peligrosas y de una vulnerabilidad tal que pone en peligro la Salud cuando no la VIDA de los habitantes de CABA sin que est@s tomen conciencia de ello.
(*) Por Dr. Claudio Fabian Montes. miembro de CEDET
El pasado viernes 26 se realizó, vía remota, el encuentro sobre Soberanía Alimentaria organizado por el CEDET. La charla debate que tuvo como ejes centrales la buena alimentación, el acceso a los alimentos saludables y la producción de los mismos convocó a más de cien participantes en la sala de zoom. Expusieron sobre los distintos ejes Florencia Lampreabe, diputada nacional por el Frente de Todos; Myriam Gorban, coordinador de CALISA y miembro de la carrera de Nutrición de la UBA y Mercedes Taboada integrante del MNCI, Movimiento Nacional Campesino Indígena. La moderación del encentro estuvo a cargo de Camila Rodriguez, coordinadora del área de Temas Ambientales del CEDET.
Cuando la Organización Popular es la defensa ante la Pandemia y la falta de políticas públicas, en una Ciudad alambrada por su Gestión. La importancia de la militancia territorial y los comité de emergencia. El rol de los Comuneros. (*)
La afirmación de que Horacio Rodriguez Larreta sigue incumpliendo la ley 1.777 aun en emergencia sanitaria puede decirse que es cierta. Manteniendo un patrón de conducta, agravado por ser en el marco de la Pandemia COVID-19, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA) no articula tareas de prevención y monitoreo con las Juntas Comunales ni con los Consejos Consultivos. Grande es el contraste con la provincia de Buenos Aires donde el gobernador Axel Kiciloff si mantiene coordinación con los intendentes. El Jefe de gobierno porteño no realiza reuniones de trabajo ni mantiene vínculo institucional con los Comuneros. La estructura de los gobiernos comunales está prácticamente inactiva para las tareas sanitarias. Solo hay directivas o canales de diálogo para los presidentes de las Juntas. Todo queda librado a la voluntad de cada Juntista hasta donde y como involucrarse en el tema pandemico. En este sentido, lo que se puede observar es que el único punto de contacto, en materia de política pública contra el COVID-19, parecería ser el programa DETeCTAR que puso en marcha el Ministerio de Salud de la Nación y que es llevado adelante en la Ciudad por el Ejecutivo porteño. El programa DETeCTAR (Dispositivo Estratégico de Testeo para Coronavirus en Terreno de Argentina) consiste en efectuar testeos a domicilio a aquellas personas con fiebre o síntomas compatibles con el Covid-19.
El DETeCTAR llevado adelante por funcionarios de la Ciudad parecería no tener brújula ni razón de ser si la militancia territorial no fuera quien lleva adelante la tarea de detección y relevamiento de los casos sospechosos para luego ser testeados. El personal del GCBA asignado en la tarea no conoce el territorio, ni los actores de los barrios del distrito. Son, en general, los referentes sociales y políticos quienes recorren y ponen en marcha el DETeCTAR. Así sucedió en los barrios populares y ahora se está repitiendo en los barrios del centro y norte de la Ciudad.
Al día de hoy no existe ámbito de planificación y relevamiento que puedan poner en acción conjunta a las máximas autoridades de la Ciudad y de las Comunas. Vale decir que si esto sucediera es muy probable que la prevención y los cuidados en el territorio fueran mucho más efectivos. Por ello y atento a esta realidad, desde la Comisión de Descentralización y participación Ciudadana de la Legislatura se presentó un proyecto para la creación de los comités de emergencia Comunales. Se puede leer entre los fundamentos que: “la necesidad de asistencia social, sanitaria y económica vuelve indispensable que las Comunas, que son el órgano de Gobierno de mayor cercanía a la ciudadanía, reconviertan sus prácticas y acciones y las orienten a atender cuestiones vinculadas con la pandemia”. Nada descabellado y casi de sentido común el proyecto expresa: “previendo que la situación descripta se va a prolongar en el tiempo durante semanas o meses y entendiendo que es probable que vuelvan a suscitarse situaciones de crisis, emergencias a nivel nacional, distrital y comunal es que resulta necesario darle a las Comunas y a los Comuneros un marco jurídico a institucional para facilitar sus tareas y orientarlas para que conviertan sus estructuras institucionales en herramientas para los vecinos y vecinas de la Ciudad”.
Pero difícil es el camino para que este proyecto se convierta en Ley. El partido de gobierno sigue teniendo amplia mayoría en el recinto y nada hace pensar que tengan voluntad para apoyar esta iniciativa parlamentaria de la oposición. Por otro lado, teniendo en cuenta anteriores definiciones políticas de Larreta, nada que tenga que ver con fortalecer la democracia participativa y la gestión local de las Juntas Comunales llega a buen puerto. Al menos no hasta ahora.
Pero la lucha cotidiana contra el Coronavirus se sigue dando sin cuartel. Muchos comuneros del Frente de Todos trabajan con vínculos, que ya tienen por otros temas, con funcionarios de los distintas Ministerios de la Ciudad. Sin articulación institucional, entienden, la tarea debe ejercerse a como dé lugar. Hasta ahora Larreta solo habla con los presidentes de las Juntas y define unilateralmente como seguir. Pero las organizaciones sociales y políticas siguen trabajando a pesar de la voluntad del jefe de gobierno. Los Comités de crisis se fueron formando de manera espontanea en más de la mitad de las Comunas y son quienes tienen el “termómetro” de lo que sucede en el territorio y “tironean” al Estado de la Ciudad para que de soluciones urgentes y permanentes a los focos del virus que surgen en los barrios. Parecería, visto desde lejos, tomando distancia, que el GCBA prefiere que todo se haga así, sin necesidad de darle institucionalidad alguna a lo que denominamos Organización Popular y a la que definitivamente el partido de gobierno nunca se sintió afín.
APROXIMACIÓN A LOS BARRIOS es un micro radial que se emite los días sábados por Radio Caput a las 12hs. y esta auspiciado por el CEDET. Les dejamos el recorte del sábado 20/06 hablan:
Leonardo Farias sobre: Comités de Emergencia Comunales y el estudio sobre experiencias solidarias en Argentina en el marco de la Pandemia COVID-19.
Alejo Brosio: analiza las encuestas realizadas en las ultimas semanas.
La nueva normalidad que llegará después de la Pandemia se hace esperar. El Aislamiento Social Preventivo Obligatorio, teniendo en cuenta la velocidad de los contagios en la región del AMBA, se extenderá aun más. En la encuesta realizada por el CEDET, entre los días 15 y 17 de junio, el 55 por ciento de los ciudadanos consultados cree que el pico de la Pandemia se manifestará entre el 20 de junio y el 15 de julio. Pero un 27 por ciento cree que será después del 15 de julio.
En este contexto, luego de 91 días de Aislamiento, el estado anímico ha sido afectado en gran medida según concluye la encuesta. El 61 por ciento indica tener el estado anímico afectado de manera considerable o muy afectado. Y el 37 por ciento dice no sentirse afectado o padecerlo mínimamente.
Con respecto a los “runners” como se denomina vulgarmente a quienes dicen salir a caminar o a correr, un 57 por ciento de los encuestados dice no creer que sea una actividad esencial. En cambio el 35 por ciento afirma que si.
El dato más preocupante es que el 66 por ciento de los consultados dijo haber dejado de hacer algún tipo de consulta médica debido al Aislamiento. Por último, un abrumador 85 por ciento está de acuerdo que se declare de interés público la donación de plasma rico en anticuerpos por parte de pacientes recuperados de Covid-19. Este proyecto será presentado por los legisladores del Frente de Todos en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.