Presupuesto Participativo para democratizar la democracia

Más de 7600 localidades en el mundo practican el Presupuesto Participativo. Es una forma indiscutida de democratización de las democracias representativas. Mientras localidades de Argentina y la región avanzan en sintonía, la Ciudad de Buenos Aires se resiste gobernada por el resabio neoliberal.

Por Leonardo Farias. Director del CESDET.

Desde hace casi tres décadas el Presupuesto Participativo (PP) se ha consolidado en el mundo como una herramienta de gestión gubernamental. En términos generales los PP son procesos en los que la ciudadanía decide de forma directa en qué se gasta una parte del presupuesto municipal y/o local.

Las múltiples crisis que afectaron a las sociedades modernas, la falta de respuesta de las democracias representativas y el fracaso de políticas neoliberales, entre otras razones, dio paso a nivel masivo a los PP que incluyen al ciudadanía como protagonista en el ejercicio de gobierno. Con diversos enfoques  metodológicos, procedimentales y de marco normativo, en la actualidad existen más de 7600 ciudades con PP a nivel global. Europa y Latinoamérica y el Caribe presentan la mayor cantidad de experiencias con más 3600 y 2700 respectivamente.  En un nivel inferior le siguen Asia con 870, África con 400 y llamativamente atrás Norte América con tan solo 80 experiencias de PP. [1]

La historia nos cuenta que hubo una primera experiencia aislada en el Pueblo de Grottammare en Italia en el año 1994; que desde el año 1998 en las ciudades de Esslingen y Rheinstetten en Alemania se comenzó a trabajar; que en el año 2000 las ciudades Rubí y San Feliu de Llobregat en España  fueron pioneras en ese país y que se multiplicaron en el mundo las experiencias en ciudades tanto pequeñas como medianas y grandes. Con la creación de redes nacionales e internacionales, el PP se ha convertido en parte de un movimiento social y político en defensa de la democracia participativa.[2]  “Democratizar la democracia”, son palabras utilizadas en Porto Alegre (Brasil) donde se da el proceso más dinámico en América Latina. Allí se ha creado una verdadera democracia participativa, es decir un sistema que completa la democracia representativa con elementos de democracia directa.

En Argentina las experiencias no son pocas. Todos los años más de 60 ciudades llevan adelante, con sus particularidades claro, el PP. Ciudades pequeñas y grandes eligen, año a año, en que gastar una parte del presupuesto y elaboran proyectos para poner en práctica en sus barrios. Son exitosas experiencias de participación ciudadana de elaboración de presupuestos en más de 60 localidades a lo largo y a lo ancho de todo el territorio. Podemos citar por ejemplo Rosario, Villa María, Mendoza, Municipio de Morón, así como también en la hermana ciudad de Montevideo en Uruguay.[3]

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el PP aún es una asignatura pendiente. En el año 2001 la crisis política económica y social que estalló en la Argentina generó fuertes movimientos sociales que pedían la salida de la dirigencia política del poder y la ciudadanía se involucraba en las cuestiones públicas. Por aquel tiempo la consigna “que se vayan todos” era la premisa más popular de la Argentina. Mientras tanto en muchas ciudades hombres y mujeres, vecinos y vecinas querían saber y ser parte de la administración del presupuesto local. Así fue como comenzaron las primeras incursiones en materia de PP en nuestro país más allá de experiencias previas que venían madurando. En Rosario por ejemplo, al mismo tiempo que en Buenos Aires -podríamos decir comienzos del 2002- se comenzó a practicar la participación en el tema presupuestario pero al cabo de un par de años los porteños no pudieron lograr poner en marcha este mecanismo como si lo hizo la Ciudad de Rosario que hasta el día de hoy practica por Ley la elaboración del PP.

Desde aquel tiempo de ebullición a hoy, en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, existen presentados más de 50 proyectos que hacen referencia al PP y nada aprobado, nada en marcha, ni en vías de hacerlo. La Ciudad, gobernada por el neoliberal partido del PRO y la coalición Juntos Por el Cambio impiden ampliar la democracia en esta orilla del Rio de la Plata. En los últimos tiempos las legisladoras porteñas María Rosa Muiños y Paula Penacca -ahora Diputada Nacional- impulsaron dos proyectos que  fueron rechazados por los legisladores de Juntos Por el Cambio y perdieron estado parlamentario. 

Pero lo más importante de mencionar, cuando decimos que el PP es materia pendiente de la Ciudad, es que la Constitución del distrito sienta sus bases en la democracia participativa. Por ello la Diputada Penacca comienza la fundamentación del proyecto diciendo que éste está “inspirado en el concepto de “democracia participativa” que se menciona en el artículo 1º de la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires, al igual que su artículo 52 que versa sobre el carácter participativo del presupuesto de la Ciudad, y los artículos 127, 128, 129, 131, que rigen el funcionamiento de las comunas”. Ambos proyectos también citan la experiencia de Porto Alegre como un camino a seguir ya que “han sido reconocidos mundialmente por organismos como las Naciones Unidas que, a través de su Programa de Gestión Urbana (Sección América Latina) ha definido este sistema como una de las mejores prácticas de gestión urbana del mundo.”

La Constitución porteña es una de las más notables y moderna observan los especialistas del Derecho Constitucional pero sin dudas, y esto corre por cuenta de quien escribe, una de las más vapuleadas y pisoteada que debe existir en estos tiempos.

Por último también vale decir que a pesar de toda la ciudadanía se moviliza ante los avasallamientos del Gobierno Porteño. Pues así lo hizo durante el mes de enero con más de 7000 inscriptos para decirle no a la privatización de la costa del Rio de la Plata. En definitiva y por sobre mientras el PRO gobierne Buenos Aires deberá ser la Ciudadanía, a través de la participación pacífica y democrática, quien logre torcer el rumbo del proyecto neoliberal vigente y poner a la Ciudad más rica de la Argentina en sintonía con su Constitución y con la evolución de la sociedad que el mundo propone para mejorar la democracia.-


[1] Asoc. Argentina de Democracia Participativa. Nelson Dias. Instituto Universitario de Lisboa. 2020

[2] Revista del CLAD. Reforma y Democracia. Nro 31. Febrero de 2005. Caracas

[3] Presupuesto Participativo de Montevideo: https://presupuestoparticipativo.montevideo.gub.uy/

Informe de Gestión Comunal del comunero Hernán Gorreta.

Compartimos el informe completo del miembro de la Junta Comunal 5, Hernán Gorreta integrante del Frente de Todos. En el mismo podrás encontrar los detalles de la tarea realizada por el Comunero durante el 2020.

Pendientes 2021: urbanizar e integrar en la post Pandemia

Villa 21 de CABA.

Por Leonardo Farias. Director CESDET.

El Desarrollo sin desigualdades y la búsqueda de ciudades resilientes. La planificación como condición fundamental en la post Pandemia. La regulación del uso de la tierra.

La urbanización y la integración de las periferias de las ciudades en el marco de la Pandemia COVID-19 cobra mayúscula importancia para afrontar un tiempo post pandemia. La planificación de las políticas públicas que aborden este tema debe ser de particular atención.  La pandemia ha estado concentrada en las ciudades, por lo cual es indispensable que éstas se desarrollen de manera eficiente y sostenible para promover el bienestar y la prosperidad de las personas, que en este momento se enfrentan a una crisis económica descomunal a nivel mundial.  Alrededor del 55% de las personas viven en áreas urbanas: una cifra que se espera aumente a casi el 70% para 2050.1i Las ciudades han estado en el epicentro de la pandemia de COVID-19: el 95% de los casos se registra en áreas urbanas. Ante esta situación sin precedentes los gobiernos locales junto a sus comunidades deben crear un entorno creativo y proactivo que permita a las autoridades, entre otras medidas, recaudar ingresos, regular el uso de la tierra, planificar el crecimiento urbano, limitar la expansión urbana y aliviar las viviendas superpobladas.  

En Argentina La pandemia puso en evidencia los enormes déficits habitacionales de nuestro país. El aislamiento y la crisis económica y sanitaria no revelaron novedades al problema de la vivienda, pero su brutal visibilización desnaturalizó el hecho de que millones de personas no viven en condiciones dignas. Los problemas habitacionales son expresión de una estructura de desigualdad.ii Mientras el negocio inmobiliario se desarrolla sin control, crece la producción de hábitat informal como resultado de la necesidad. El Estado tiene un rol central en esta dinámica y debe ejercerlo.  La valorización del suelo y la producción, concentración o redistribución de sus rentas, son decisiones políticas. La regulación del mercado inmobiliario y el uso de la tierra se hace imprescindible. 

En La Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta ha vendido -para fines exclusivamente comerciales- tierras fiscales que equivalen casi al tamaño del barrio de Nuñez, para ponerlo en dimensiones objetivas. La politicas depredativas, para con los intereses generales de la sociedad, se ve extremadamente afectado en la Ciudad, pero también en muchos otros puntos del país.  

Históricamente, la medida de éxito de las políticas habitacionales ha sido la cantidad de viviendas construidas. Sin embargo, aun cuando los indicadores hayan sido altos, los conflictos por la vivienda se mantuvieron o agudizaron, demostrando los límites del enfoque cuantitativo. La política de vivienda debe atender a la complejidad que mencionamos y estar asociada a una idea integral de planificación urbana y del hábitat (con sus dimensiones económicas, sociales, sanitarias, de seguridad y ciudadanía). Las primeras leyes urbanísticas nacieron en el siglo XIX durante la Revolución Industrial para controlar las enfermedades infecciosas. Se implantaron para aumentar el tamaño de las viviendas, como que hubiera ventilación o que llegara la luz del sol, fueron gracias al miedo a la pandemia, a la tuberculosis y a otras enfermedades similares.iii Y es así que debemos comenzar a repensar la planificación de las ciudades del siglo XXI y esto, en el mundo de hoy, debe hacerse con todos los sectores de manera participativa y colaborativa. Porque la participación social constituye un valor agregado fundamental en toda gestión política administrativa. 

A partir de políticas macroeconómicas adecuadas, una urbanización bien planificada y gestionada puede ayudar a los países a acelerar su crecimiento económico. Maimunah Mohd Sharif, directora ejecutiva de ONU-Habitat (la agencia de la ONU que trabaja en temas urbanos) afirma que según un estudio de este organismo “las ciudades y pueblos bien planificados, administrados y financiados crean valor económico, social, ambiental y otros valores no cuantificables que pueden mejorar enormemente la calidad de vida de todos”. 

En definitiva, podemos decir que es necesario que las autoridades nacionales, regionales y locales opten por políticas de largo plazo, sin dejar de atacar los problemas de corto, que refuercen nuestra resiliencia frente a futuras pandemias, así como ante peligros y desastres climáticos y económicos, sin dejar de lado los derechos sociales y humanos de la ciudadanía. 

Es necesario decir, para cerrar el artículo y abrir el debate y la reflexión, que los tres puntos centrales que destaca el documento del mes de junio de 2020 de la ONU “Documento de Política: la COVID-19 en un mundo urbano” son: 

1.    La lucha contra las desigualdades y los déficits de desarrollo   

2.    El fortalecimiento de la capacidad de las instancias locales, en particular, de las autoridades locales 

3.    El fomento de una recuperación económica resiliente, inclusiva, ecológica y con igualdad de genero 

Estos tres puntos son los que deben estar en la agenda pública de los gobiernos provinciales y locales para encarar una argentina más justa y equitativa en los próximos años.  

i-La urbanización sostenible es fundamental para recuperar la economía del COVID-19. Noticias ONU. Octubre 2020. https://news.un.org/es/story/2020/10/1483362

ii-Melina Ons, Guadalupe Granero Realini. El problema de la falta de vivienda. Diario Pagina 12. Enero 2021. https://www.pagina12.com.ar/315062-el-problema-de-la-falta-de-vivienda

iii-Marta Rodríguez Martínez. Las ciudades post-coronavirus: asi van a trasformar la pandemia el diseño urbano. Euro news. Julio 2020. https://es.euronews.com/2020/05/01/las-ciudades-post-coronavirus-asi-va-ha-transformar-la-pandemia-el-diseno-urbano

Tendencias: La hidroponía, una modalidad de cultivo que crece en las ciudades

Babel está formado por un grupo de emprendedores argentinos que desarrollan soluciones para avanzar en la transformación del cultivo inteligente. Los sistemas hidropónicos propietarios de Babel son plataformas para huertas urbanas que se adecuan al espacio disponible. A través de la estructura circula una corriente de nutrientes naturales balanceados para el alto rendimiento del cultivo. Adicionalmente cuentan con especialistas en diseño, conocimientos de botánica, suelo y nutrientes; pedagogos para realizar capacitaciones y experiencia en organización de actividades grupales. El grupo Babel son: Lucas y Maximiliano Pina, Federico Ferrer y Leandro Groze.

CRONISTA CESDET: Ustedes nos hablaban de la seguridad alimentaria y el cuidado del planeta. Amplíennos un poco.  

GRUPO BABEL: Para alimentar a 10 mil millones de personas en 2050 al nivel actual de eficiencia en la producción de alimentos, tendríamos que talar la mayoría de los bosques del mundo. Encontrar soluciones sin destruir nuestro planeta es una de las mayores oportunidades de liderazgo de nuestra generación. El sistema alimentario mundial es el sector menos disruptivo en términos de innovación tecnológica, política y de modelos comerciales. Está muy por detrás de la energía y la salud en términos de inversiones privadas y mixta (PPP). Rara vez se encuentra entre las principales prioridades de los responsables de la formulación de políticas públicas. Sin embargo, su impacto en el bienestar de las personas y el planeta es insoslayable.

Actualmente, casi una de cada dos personas en el planeta está desnutrida. El hambre sigue siendo llamativamente un problema global en aumento y la inseguridad alimentaria se manifiesta, al mismo tiempo, en un aumento del sobrepeso y la obesidad. Y los desafíos ambientales son igualmente difíciles. El sector agroalimentario representa actualmente alrededor del 30% de las emisiones de gases de efecto invernadero y el 70% de la extracción de agua dulce. Esto es insostenible bajo todo punto de vista. Existen soluciones plausibles para hacer que el sistema alimentario sea más inclusivo, sostenible, eficiente y nutritivo.

CC: ¿Que es la Hidroponía?

GB: La palabra Hidroponía significa agua que trabaja. Si bien muchos creen que se trata de un sistema de cultivo moderno, es anterior al cultivo en tierra. Lamentablemente no ha sido lo suficientemente difundido, lo que a menudo lo hace parecer muy lejano o complicado. Esta técnica, que consiste en cultivar en agua, sin tierra, pone en primer plano el ahorro de energía de las plantas. La hidroponía resurgió por una necesidad: la mayor parte de las tierras agrícolas ya no son tan productivas como lo eran, ya sea por escasez de

agua, baja fertilidad de los suelos, falta de espacio o por los cambios en las condiciones climáticas. La hidroponía aparece como una alternativa tecnológica que permite producir alimentos de alta calidad, seguros, nutritivos y sostenibles. Además, posibilita cultivar en pequeños y grandes espacios, sin limitaciones climáticas y durante todo el año.

El sistema hidropónico es altamente productivo y rentable versus el cultivo tradicional por unidad de superficie. Esto es determinado por diferentes variables: unidad de área, unidad de tiempo, uso de recursos y por la calidad de las mismas. Tal como José Beltrano establece en su libro (Cultivo en Hidroponia), “la hidroponía resulta en una cosecha que es de dos a diez veces el de las mismas plantas que se cultivan tradicionalmente.”

Estructura diseñada por el Babel para 700 plantines.

Profundizando, en cuanto a la superficie (unidad de área), el sistema hidropónico no requiere de grandes extensiones de tierras, pueden cultivarse desde un balcón de un edificio hasta en invernaderos de pocas hectáreas. Esto posibilita atacar una de las principales problemáticas, la urbanización extrema. Se prevé que para el 2050 el 80% de la población mundial residirá en centros urbanos. En esta línea, Rattan Lan establece que “el 25% de los alimentos consumidos tendrán que ser producidos dentro de las ciudades y a partir del reciclado de agua y nutrientes”

Con respecto a los plazos (variable tiempo), el sistema permite que las plantas no inviertan tiempo y energía en el crecimiento de raíces para conseguir los nutrientes del suelo, ya que los mismos son absorbidos directamente según las necesidades óptimas. Esto genera un crecimiento acelerado y sano de la planta. Según el Profesor Beltrano “el tiempo de desarrollo de la planta se acorta, como, por ejemplo, en las lechugas, donde en tierra su ciclo antes del consumo es de aproximadamente 3,5 meses, cuando en hidroponía, en la técnica hidropónica de raíz flotante las podemos cultivar en tan solo 1,5 meses a partir de su germinación”

Por otro lado, aplicar este sistema implica una optimización de los recursos. Si hablamos de producción masiva, con esta técnica no hace falta el alquiler de miles de hectáreas, eliminando también los costos en abono. Desde el punto de vista de las huertas hogareñas tampoco son requeridos el abono/compost.

Este sistema, a su vez, permite eficientizar el uso del agua, por semana consume solo un litro promedio por planta. En el cultivo tradicional el agua del riego se infiltra a las capas inferiores del terreno y otro porcentaje del riego se evapora, mientras que en un cultivo hidropónico se evita totalmente la infiltración de agua, así como gran parte de la evapotranspiración. El Profesor Arnaldo Cardinale (UBA) estima que se ahorra entre un 20% – 25% de consumo del recurso hídrico.

Al mismo tiempo, al no utilizar tierra, se eliminan inmediatamente plagas/malezas que compiten con el cultivo, y, por ende, se ahorra en fertilizantes y pesticidas

La eficiencia en tiempo, costos y la eliminación de agroquímicos, resultan en la oferta de un producto altamente saludable y de mejor calidad, logrando ser la principal ventaja competitiva versus los productos tradicionales.

Cuadro comparativo de rendimiento de cultivos.

CC:¿Pueden contarnos sobre alguna experiencia de Comunidad que utilice hidroponía?

GB: A principios de la década del 2000, los holandeses asumieron un compromiso nacional con una nueva forma de agricultura sostenible, que ha visto la eliminación de pesticidas químicos en los invernaderos y una reducción de antibióticos en un 60% desde el 2009. Mientras tanto, el que impulsa esta innovación es Wageningen University & Research (WUR), una institución considerada como uno de los principales investigadores del mundo en agricultura. A medida que surjan nuevas técnicas y entendimientos sobre cómo alimentar a las poblaciones urbanas en constante crecimiento, las zonas rurales como las de los Países Bajos continuarán adaptándose y creciendo en respuesta, alejándose más de lo idílico y natural, y más hacia lo artificial, industrial y controlado. Los Países Bajos son el segundo mayor exportador mundial de productos agrícolas. Esto es notable cuando se considera que el único país que lo sobrepasa es Estados Unidos, que es 237 veces más grande en superficie terrestre. Sin embargo, los Países Bajos exportaron casi $ 100 mil millones en productos agrícolas solo el 2017, así como $ 10 mil millones en productos relacionados con la agricultura.

En la región de Westland, denominada como la «capital invernadero de los Países Bajos”, los invernaderos holandeses usan 40 litros de agua por 4,5 kg de tomates producidos, en contraste con el promedio mundial de 970 litros, con algunos agricultores produciendo más de 100 millones de tomates por año a partir de 14 hectáreas de tierra. Esto es posible gracias a un ambiente interior controlado, donde las temperaturas y la humedad precisa se combinan con una baja amenaza de contaminación y sin pesticidas.

CC: ¿Lo ven viable a gran escala? ¿Cómo sería? GB: Si bien, actualmente la demanda principal está conformada por instalaciones de pequeña escala, el potencial de escalabilidad existe. A estos modelos de producción masiva, se le suman otras ventajas económicas a las mencionadas, entre ellas: reducción de costos de producción; independencia de los fenómenos meteorológicos; permite producir cosechas en contra estación; menos espacio y capital para una mayor producción; se

evita la maquinaria agrícola (tractores, rastras, etcétera); limpieza e higiene en el manejo del cultivo; mayor precocidad de los cultivos; alto porcentaje de automatización y por último no requiere rotación de cultivos.

Ahora bien, existe una relación directa entre los sistemas de producción de alimentos y los problemas socio-ambientales que enfrentamos a nivel global, regional y local.

1.      Eficientización de los recursos

2.      Reducción de la contaminación y la pérdida de biodiversidad

3.      Un respiro al avance de la frontera agroganadera

4.      Menos pérdida y desperdicio de alimentos, menos emisiones de GEI

5.      Combatiendo el hambre

6.      Beneficios en la salud humana

7.      Una mejor trazabilidad

8.      Cambio cultural


CONTINUA PROX. ENTREGA

Informe de Gestión de los miembros de la Junta Comunal 7 del Frente de Todos

Introducción

En las elecciones del 27 de Octubre de 2019, además de elegir a las autoridades nacionales y al Jefe de Gobierno de la Ciudad, los porteños y porteñas elegimos también a los siete integrantes de cada una de las quince Juntas Comunales; recordemos que hoy nuestro distrito está dividido en quince Comunas, y a cada una de ellas corresponde una Junta Comunal.

En el caso de la Comuna 7 (integrada por los barrios de Flores, Parque Chacabuco y Bajo Flores) la elección arrojó un resultado de 47,1 % para Juntos por el Cambio (el partido de Macri y Larreta) y de 36, 21 % para el Frente de Todos (el espacio de Alberto y Cristina). Por ello, de acuerdo al sistema D’Hont, 4 integrantes de la Junta Comunal (incluyendo su Presidencia) corresponden a la coalición triunfante, y tres a la segunda fuerza, es decir, el FdT.

Por una decisión política del Presidente de la Junta Comunal, todas las competencias exclusivas de la Comuna han quedado en manos de su bloque. Es decir, el control del Espacio Público, el de las vías secundarias (veredas de calles y pasajes), etc. Es decir, todo aquello que tiene presupuesto del GCABA y es estrictamente gestión, está en sus manos. Todos los trabajadores y trabajadoras de la Sede Comunal, también dependen formalmente de él.

Todo esto implica que, pese a haber sido elegidos por la voluntad popular, los Comuneros y Comuneras del Frente de Todos no cuentan ni con presupuesto para desarrollar su actividad de las áreas de gestión que tomaron, ni con personal a cargo que pueda colaborar en las mismas tampoco. Esta discusión que aquí se plantea, quedó registrada en el Acta de la primera reunión de la Junta Comunal N° 7 en ejercicio, del 17 de Diciembre de 2019.

Repasemos entonces, ahora sí, el trabajo de los Comuneros y Comuneras del FdT en el primer semestre de este año que ya concluye.

INFORME COMPLETO

LA COLONIZACIÓN DE LA POLÍTICA

Por Alejandro Filippini

En la actualidad la actividad política, y por consiguiente la militancia, debe ser una de
las prácticas humanas más denostadas en el mundo entero. Este intento de degradación
de la política no es nueva (ni casual) pero se ha intensificado en los últimos años con
ataques perpetrados –principalmente- desde los medios de comunicación. Se busca,
sencillamente, generar un descreimiento general de la política como herramienta de
transformación y de solución de los problemas de las sociedades para poder asignarle
ese rol al mercado que -sostiene el neoliberalismo- lo hace de manera más “eficiente”.
El poder económico busca siempre domesticar y disciplinar a la política y para ello
cuenta con un importante arsenal de artilugios (lawfare, desprestigio, etc).
En los últimos años, sin embargo, ha habido un salto cualitativo: han logrado que una
parte de la política adopte las formas, tiempos y comportamiento del mercado. Lo han
hecho, muy a nuestro pesar, sin demasiado esfuerzo pues fue la política (al menos parte
de ella) la que abandonó muchos de sus principios para encajar en la “era” de las redes
sociales.
A diferencia de lo que ocurre con las críticas que provienen desde el centro del poder
económico, estas líneas constituyen una propuesta de reflexión para aquellos/as que
hacemos y valoramos la política, en pos de mantener a la militancia, a la dirigencia (y a
la política en sí misma) por fuera de los parámetros que rigen al mercado y dentro de un
universo conceptual propio.
No es una novedad afirmar que en los últimos años las redes sociales cambiaron la
forma de vincularnos entre nosotrxs.
En este año pandémico en el que nos vimos menos hemos acudido a las redes como
nunca antes para conectarnos, para saber de la vida de los otrxs y hasta para recibir ese
afecto del que nos privó el SaRS-COV2 y que llega –muchas veces- en forma de un
tibio “me gusta”.
Debemos, sin embargo, detenernos a reflexionar (un concepto que suena anacrónico en
los tiempos que vivimos) sobre lo que significa que las redes sociales hayan tomado
semejante importancia en nuestra vida social y política.
Se trata del triunfo, casi rotundo, de la lógica del mercado por sobre otros mecanismos
que modelaban nuestras maneras de vincularnos. El modo a través de la cual nos
sumergimos en las redes es prácticamente idéntico a la forma en el cual nos
comportamos en el “mercado”. Se ha producido un –casi- imperceptible traslado del
comportamiento del consumidor a los ámbitos sociales y políticos.
En las redes sociales se compite constantemente por la atención, se eligen amistades
como si las personas fueran un plato de un menú de un restaurante, se fomenta la cultura
de lo efímero, se banalizan las discusiones trascendentales para la sociedad, se prioriza
la estética por sobre el contenido, se tergiversa peligrosamente el concepto de “la
historia” cuando se reduce la misma a 10 segundos que se esfuman a las 24hs que nadie
nunca va a recordar ni puede volver a ver.
Se pretende no solamente obtener el control de la atención de las personas, sino de algo
mucho más grave aún: se pretende cambiar el sentido del tiempo y, así, de la historia.

En 10 segundos de una “story” se derriban trayectorias y vidas enteras. Lo efímero se
vuelve regla, el descarte algo natural, se flexibilizan los vínculos humanos hasta el
punto tal que –muchas veces- terminamos naturalizando el descarte.
Nos vamos convirtiendo entonces en “consumidorxs” disciplinadxs, ansiosxs,
neuróticxs, dispuestos a suprimir todo lo que no entra en determinados patrones
estéticos que son impuestos por empresas y culturas que nada tienen que ver con
nosotrxs y dedicadxs a llamar la atención de nuestrxs seguidores.
Los algoritmos silenciosamente regulan nuestra vida, nuestro comportamiento y nuestra
manera de pensar. Nos conectamos (casi exclusivamente) con personas que piensan
exactamente igual a nosotrxs o tienen los mismos patrones de consumo que nosotrxs.
Eso que sucede en la calle, en el trabajo, en los barrios donde nos vinculamos con
personas y vecinxs de distinta procedencia, distintas concepciones ideológicas comienza
a restringirse sigilosamente en el mundo virtual. Las grietas ideológicas (tan famosas en
estos tiempos) son fomentadas y orquestadas a través de los algoritmos que nos van
separando y segmentando como sociedad y enfrentándonos en cada posible tema de la
agenda pública.
La política, lamentablemente, no ha podido sortear ni detener (por el momento) la
penetración de la lógica del mercado mediante las redes sociales. Así como la filosofía
mercantil ha cooptado a las redes sociales (que han sido diseñadas pura y
exclusivamente con este propósito), la lógica de las redes sociales ha colonizado la
política regulando los tiempos y el modo de concebirla. Así, la política, tal como la
ejercen algunxs, se convierte en un reflejo perfecto de la cultura de la inmediatez, la
superficialidad y el descarte que pregona el neo-liberalismo.
Parte de la dirigencia política del campo popular ha adoptado las formas y métodos que
fueron descriptos creados y funcionales a intereses que se encuentran lejos de los
intereses que dicen defender. Representantes legislativos, autoridades electas, dirigentxs
de organizaciones sociales, políticas y gremiales compiten entre si en el turbulento
océano de las redes enviándose mensajes a través de las misma. Si tenemos suerte lo
hacen a través de 140 caracteres. Quedan relegados entonces los debates profundos, los
intercambios presenciales, las discusiones que complementan y enriquecen a la
sociedad.
La “selfie-política” ha invadido –incluso- la lógica militante. Se produce una pugna (sin
sentido alguno) por ver quién “sube” la última foto o historia en la que primero se ven
reflejados ellxs mismxs en primera fila. Las redes paulatinamente vienen vaciando de
contenido buena parte de la política convirtiéndola en otro instrumento de la exaltación
del “yo”, alejándola de la acción colectiva que tanto nutrió a las organizaciones políticas
en nuestro país durante décadas.
Se ceden las ideas en detrimento de un formato que homogeniza la estética, reduce la
política a figuras individuales ensanchándose así la brecha entre lo que sucede a las
redes sociales y la realidad que viven millones de argentinxs. Una de las consecuencias
centrales son los diagnósticos políticos y sociales equivocados basados en lo que ocurre
en el mundo virtual y no en realidad cotidiana de los barrios.

La otra consecuencia es que terminamos alejándonos de aquello que siempre caracterizó
a la militancia y, particularmente, al peronismo: el estar en la calle. Si existe un pueblo
en América Latina que hizo su historia en la calle es el pueblo argentino. Basta con
repasar las invasiones inglesas a comienzos del siglo XIX, el 17 de Octubre, el 2001
como micro ejemplos de cómo lxs argentinxs hacemos oís nuestra voz y valer nuestros
derechos en la calle cada vez que nos han querido someter o ultrajar.
Por eso, replicando la forma en la que utilizamos las redes sociales para todos los
ámbitos de nuestra vida, terminamos abandonando un elemento central para nuestra
construcción política y para la organización territorial. Lo cotidiano, lo mundano, lo
barrial empieza a alejarse de nuestra práctica militante y por ende, terminamos lejos los
unxs de lxs otrxs. Disociadxs y desarticuladxs. Tal y como nos quiere y necesita el neo-
liberalismo.
Las redes sociales pueden ser poderosas herramientas de difusión de información y de
visibilización de problemáticas sociales o barriales pero también pueden convertirse en
factores de desarraigo de nuestros barrios y de nuestra identidad y, lo que es peor, de
nuestra propia historia.
Es preciso repensarnos y repensar nuestra utilización de las redes sociales. Necesitamos
evitar la seducción de la comunicación virtual. La pausa se vuelve una necesidad
política. Pausa para poder explicar lo que no cabe en 10 segundos.
Finalmente, la propuesta es que seamos nosotrxs lxs primerxs que propongamos
salirnos de las prácticas deshumanizadas que son intrínsecas a las redes sociales para
debatir las ideas en la calle, repasar nuestra historia, enhebrar nuestros destinos de
militancia y renovar así nuestra decisión inclaudicable de aspirar a la grandeza de la
nación y la felicidad de nuestro pueblo.

Se realizó el encuentro sobre el Proyecto de Ley de Coparticipación del ABL en la CABA

El viernes pasado llevamos adelante el encuentro que tenía como eje central el Proyecto de Ley sobre Coparticipación del impuesto de ABL a las Comunas en la CABA. Para exponer sobre el tema estuvieron Leandro Santoro, Legislador de la Ciudad y Presidente de la Comisión de Descentralización y Participación Ciudadana y Paula Penacca, Diputada Nacional por la Ciudad. Nos acompañaron también Pablo Ortiz Maldonado, Miembro de la Junta Comunal 12 y presentante del proyecto y el director de la Comisión de Descentralización, Luciano Polimeni. Compartimos el encuentro completo por nuestro canal de youtube. 

Miralo acá

La Coparticipación del ABL en la Ciudad

✅👋🏽 Este viernes lxs invitamxs a formar parte de la charla debate «Proyecto de Ley: La Coparticipación del ABL en la CABA»‼️

🗓 Viernes 18 de Diciembre
⏰ 18.30hs

🖥 Preinscribite a Zoom a través del siguiente link hasta las 17hs del viernes👉🏽: https://es.surveymonkey.com/r/MV88MRF

Paula Penacca Leandro Santoro

CESDET #caba #coparticipación #diputados #diputadas #participacionciudadana #legislaturaporteña #nacional #argentina

Urbanización y Participación Ciudadana en PBA, la clave del éxito

ℹ En diciembre estará disponible un Estudio de Caso realizado por el CESDET sobre Urbanización y Participación Ciudadana. Las políticas públicas se hacen desde los distintos niveles del Estado y por sobre todo con organización popular.

✔ Villa Palito – Matanza

✔ Villa Carlos Gardel – Morón

✔ Villa Azul – Avellaneda

Una Investigación del CESDET

ℹ QUEDÓ FORMALMENTE CONFORMADO EL CONSEJO ASESOR

Con mucha alegría, a través de un encuentro vía zoom, celebramos la conformación del Consejo Asesor del CESDET. En un encuentro con los flamantes consejeros charlamos sobre los desafíos venideros y la importancia de fortalecer el Centro de Estudios con iniciativas y proyectos interdisciplinarios. Participaron del encuentro la Arquitecta Alicia Santolo; el licenciado en Diseño de Paisaje, Fabio Marques; el Director Provincial de Arquitectura en el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de PBA, Rolo Macera; – Mabel Careaga, Integrante de familiares de los 12 Santa cruz y referente en materia de DDHH; Jaime Sorin, Arquitecto profesor e investigador de la UBA y la UNDAV; Antolín Magallanes, Director de Gestión política y social de ACUMAR; Marcela Verlutas, Licenciada en Trabajo Social e investigadora; Marita Díaz, Arquitecta y profesora de UNDAV y la Diputada Nacional Paula Penacca por CABA dejó su adhesión activa ya que no pudo estar presente.
A partir de enero de 2021 el Consejo pondrá en marcha su funcionamiento.

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